Avances o algo así

Sodom ~ Tsumibito no Miyako (Historia BL Original):

- Capítulo 05: La primera presa del perro guardián

- Capítulo Extra: Peligro acechando

- Fichas de personaje

Traducción Drama CD "Are you Alice?": CD 1 Drink me 03

Traducción del juego BL "Messiah": primera escena traducida. Buscando alguien que me ayude a grabar y subtitular los videos~

Traducción de "Evillious Chronicles":

- Nanatsu no Tsumi to Batsu (Novela) (completa)

- Akutoku no Judgement (Novela) (Capítulo 00)

miércoles, 3 de junio de 2015

Pere Noel Project one-shot - Cura

Este es un pequeño one-shot de uno de mis personajes del grupo de rol de Pere Noel. Uno de nuestros miembros está escribiendo una novela de nosotros, que espero poder compartir aquí n.n

***†***

"Cura"
por Himutako Mizumi


Está oscuro, frío, no puedo ver nada. La luz del sol se ha escondido hace tiempo. Tal vez una hora o dos, es difícil de calcular. Espero el regreso de mamá, como siempre. No me disgusta. Me gusta esperar por ella. Sólo podría decir que me gustaría que no me mantuviera con grilletes todo el tiempo en que ella no está. Son incómodos, y no puedo buscar algo para comer. Ya acabé con la comida que me dejó en el suelo. Mmm... cualquiera creería que es humillante comer del suelo, como un perro, pero la verdad es que a mí me da igual. Ya estoy acostumbrado.

Siento mi estómago rugir. Hace tanto que no como bien. Estoy en los huesos. No me gusta mi figura, no me veo para nada hermoso. Las cicatrices en mi cuerpo, mis huesos casi mostrándose al exterior, no me favorecen en nada. Pero aun así mamá dice que soy precioso. Ja. Bueno, si ella lo cree, así está bien.

Un suspiro escapa de mis labios. ¿Cuándo llegarás, madre? Me siento tan solo... Ni siquiera los espíritus entran a verme. Si mamá me descubre hablando con uno, se enfadará muchísimo.

- ¡Hey, tal vez aquí haya algo más que robar! O al menos algo de comida, me muero de hambre.
- ¿En esa casa roñosa? Bueno, sí, algo de comida puede haber.

Escucho las voces de unos hombres fuera de nuestra cabaña. Son desconocidas. Son ladrones. Y yo aquí sin poder hacer nada, por culpa de los grilletes. ¡Necesito defender lo que es de mi madre...!

Pronto los hombres entraron, y me vieron allí entre las sombras. No pude verlos bien en un principio, porque la luz de sus linternas me encegueció por segundos. Son tres. Están sucios y huelen horrible. Traen mucho equipaje, seguramente robado. Entre ellos, hay algo que me llama la atención. Es una espada, con una hermosa funda morada. Quiero verla con mayor detenimiento, pero los hombres me lo impiden.

- Vaya, ¿qué tenemos aquí? Eres una preciosura, querida. ¿Por qué estás encadenada? ¿Ya atacaron esta casa antes?
- No soy una chica. - digo, sin sentirme ofendido la verdad. Soy pequeño y bonito, parezco una niña pequeña.
- ¿En serio? Ah, bueno, en realidad no importa. Eres precioso igual.

El hombre toma mi rostro con una de sus sucias manos. Se siente asqueroso, pero al menos puedo observar mejor la espada. Tiene algo... Es como un espíritu, pero es otra cosa... Más parecida a mí.

- ¿Te gusta? La robamos recién a un idiota que la llevaba con él. No creo que supiera cuanto esta antigüedad puede llegar a valer.

Y no creo que tú sepas cúan valiosa puede llegar a ser si se parece a mí. Pero no se lo voy a decir, claro.

- Pero tengo una mucho más interesante que podría mostrarte. La verdad, todos la tenemos, ¿verdad, chicos?
- ¿Qué...?

Entonces me di cuenta. Se estaban mostrando ante mí, con claras intenciones de... No, no quiero a nadie más que a mi madre en mi piel. Además, ella... ella no me perdonará, lo sé... No, por favor, no quiero... Las súplicas salen de mis labios, pero nada sirve. Es más, pareciera que se tornan más agresivos, entusiastas, malvados... Lo mismo que con mamá. Sí, ya debo aceptarlo. Este soy yo. Entonces sólo me queda una cosa por hacer.

Tirado en el suelo, destrozado, y bañado en líquidos desagradables de esos tres hombres, me incorporo del suelo, lo más que puedo debido a que los grilletes aún me retienen. Los hombres continúan mirándome con interés, aún cuando ya acabaron todos sobre mí. Supongo que no saben lo que tienen en frente, pero deben sentirlo. El poder que llevo dentro. Y es hora de usarlo.

- Ey, mi señor, - tal parece que le gusta que le llame así. Cerdo asqueroso. - ¿me deja ver esa espada, por favor?

Hipnotizado por mi mirada, el hombre simplemente deja la espada frente a mí. En mis labios se forma una sonrisa oscura. Gracias, cerdo de mierda. Pronto, la espada comienza a brillar, y un ente aparece frente a mí, desde una masa nebulosa.

- Había escuchado de ti, Asmodeus. Que honor tenerte frente a mí.
- ¿Puedes verme, humano? ¿Cómo fue que dejaste así a estos hombres?
- Ellos cometieron el error de abusarme.
- ¿Qué harás con ellos?
- Los guiaré a su muerte. No son lo suficientemente fuertes e interesantes como para dejarlos con vida.
- Vaya... ¿eh...?

¿Huh? ¿Qué le pasa? Y ahora que pensé que podría saber más sobre él, se queda callado.

- ¿Asmodeus?
- Te deseo... te deseo... - ¿eh? - ¡Necesito tener a este chico...! ¡Contigo podré hacer lo que sea!
- ¿Qué? ¡No, basta! ¡No debes acercarte a mí aún! ¡Necesito saber más...!

Entonces, una neblina morada me envolvió. Es cálida, que extraño. Y luego, mis heridas comenzaron a sanar. Las cicatrices que mi madre me ha dejado en estos años desaparecen por completo. Ya no puedo ver mis huesos marcarse contra mi piel, y mi estómago se siente lleno. ¿Qué está pasando? Parte del poder del demonio se está traspasando a mí. Excelente, pero... necesito saber más de este demonio.

- ¡Háblame! ¡No me dejes así!
- Lo deseo, lo necesito... ¡¡las puertas del infierno... Castigo!!
- ¡Espera!

¿Es que este también quiere abusar de mí? Ya es suficiente, ya no quiero más. Estoy acostumbrado a los abusos de mi madre, pero porque es ella... Me siento sucio, humillado, quiero salir de aquí...

- ¡Ekmet!

Escucho la voz de mi madre afuera. La veo entrar corriendo en la casa. Claro, no puede ver al demonio que está apunto de abalanzarse sobre mí.

- ¿¡Qué hacen estos hombres aquí!? ¡¡Fuera!!

Si no fuera porque esos hombres están bajo mi control, le diría que no le hable así a unos ladrones, que es peligroso. Pero cuando ella se dirige a ellos de esa forma, los hombres se levantan como por arte de magia, toman la espada, y se alejan de la casa.

- ¡La espada! ¡Madre, detén a ese de la espada, no dejes que se marche!
- ¡Ekmet! ¿¡Qué fue lo que dejaste que te hicieran!?
- Ah... - claro, mis heridas sanaron, pero los fluidos siguen sobre mí. Manchándome...
- ¡Puta! ¡¡Eso eres, una puta!! - presa de su descontrol común, mi madre me abofetea con fuerza. Me debe hasta haber roto el labio con su anillo. - ¿Eh? - vuelve a golpearme. Bueno, puedes descargar tu ira, que para eso estoy. - ¿¡Por qué las heridas se cierran!?
- ¿Eh?

Es cierto. Puedo sentir mi sangre en mi boca, pero no puedo percibir ninguna herida en mis labios. Mi madre empieza a gritar como loca otra vez, aún más que de costumbre. El poder del demonio aún no me ha dejado. Por fin mi poder mágico sirve de algo. Aunque esto haya sido un asco de experiencia, al menos algo bueno quedó. Mi madre toma un cuchillo en sus manos, y empieza a abrir mi cuerpo, entre asustada y fascinada. Haz lo que quieras, madre, que para eso estoy...

"Castigo"... "las puertas del infierno"... esas palabras quedan rondando en mi cabeza. Mientras pierdo la conciencia por el cansancio, puedo ver unas puertas abrirse ante mí. Ese soy yo. Ekmet Teloes.

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