Avances o algo así

Sodom ~ Tsumibito no Miyako (Historia BL Original):

- Capítulo 05: La primera presa del perro guardián

- Capítulo Extra: Peligro acechando

- Fichas de personaje

Traducción Drama CD "Are you Alice?": CD 1 Drink me 03

Traducción del juego BL "Messiah": primera escena traducida. Buscando alguien que me ayude a grabar y subtitular los videos~

Traducción de "Evillious Chronicles":

- Nanatsu no Tsumi to Batsu (Novela) (completa)

- Akutoku no Judgement (Novela) (Capítulo 00)

miércoles, 9 de agosto de 2017

[Evillious] Gobanme no Pierrot - Parte 2 ~ Capítulo 3

Debido a la próxima salida del CD de Mothy "Master of the Heavenly Yard", me entusiasmé para traducir alguna cosilla más, y decidí traducir el capítulo de Pierrot donde sale Behemo XD Tal vez traduzca el siguiente también, aunque quedará todo muy desordenado, porque es el final de la novela y no he traducido lo anterior XD Pero bue, así lo quise hacer. Si quieren que siga traduciendo cosas de EC, pueden pasar a donarme a mi paypal: mizumi_himutako1619@hotmail.com c:

La ilustración fue hecha por Ichika y coloreada por MarioGaGabriel~

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Segunda parte: El duelo a muerte en la Meseta Marigod

Capítulo 3: Dioses, demonios, y últimos momentos de ella


Debido a la muerte de Lemy Abelard, el duelo llegó a un punto muerto y está por resolverse.

La “hechicera del gato rojo” ya no tiene aliados. Se podría decir que había dado una dura batalla en contra de dos hechiceras tan poderosas. Sin embargo, eso también está llegando a su límite.

Las llamas azules que Irina convoca ya ni siquiera despiden demasiado calor. Sólo pueden titilar. No hay necesidad de evadirlas. Aunque las reciban de lleno, ya ni siquiera pueden quemar sus ropas.

Tanto Gumillia como Elluka se encuentran agotadas.

Sin embargo, a ambas aún les queda algo de energía de reserva.

Al ver la leve sonrisa en el rostro de perfil de Elluka, Gumillia pensó que de alguna forma podrían vencer.

----Irina se arrodilló, con la espalda contra la pared. Ella vuelve a levantar ambas manos, pero en ellas ya no hay llamas azules.

“----Se acabo.”

Elluka mueve por sí misma las ruedas de su silla y se acerca a Irina. Entonces, levantó su mano derecha y comenzó a convocar un relámpago.

Gumillia la observaba desde atrás.

Lo hacía porque pensaba que era Elluka quien tenía que darle fin.

“…Espera.”

Irina susurra aquello con la respiración entrecortada.

“¿Qué? A estas alturas, ya es muy tarde para que ruegues por tu vida.”

“Te lo dije, ¿no? Aunque le arrebates la vida a este cuerpo, yo no moriré. Porque mi verdadero cuerpo es un gato de peluche---- ¿Acaso pretendes matar a la inocente de Germaine?”

“Pero hasta que no derrotemos al cuerpo que estás utilizando, tú no dejarás de moverte. Además---- Hace tiempo que a la verdadera Germaine se le hubiese agotado el tiempo de vida. Es mucho peor dejarla así, siendo utilizada tu muñeca. Así… yo haré que todo termine.”


“…Entonces, ¿qué tal si hago esto?”

De improviso, Irina colapsó como una marioneta a la que le han cortado los hilos.

No se mueve para nada, mientras está de cara en el suelo.

“Esto es----”

“----Disolví mi hechizo. Ahora ella ya no es mi muñeca.”

Diciendo así, el gato rojo apareció desde atrás de la tumba de Pale Noël.

“…Así que ahí estabas. ¿Qué pretendes? No puedo creer que defiendas a Germaine.”

“Lo hago porque es un cuerpo que usé por mucho tiempo. Me encariñé con él. No quiero que alguien como tú lo destruya.”

“Ya veo. Bueno, así es más rápido, así que para mí es mejor.”

Elluka dirige su mano con el relámpago hacia el gato rojo.

“…Hay una cosa que no te he dicho.”

El gato rojo, con los ojos cerrados, dijo así con un tono de voz sereno.

“Con esta apariencia casi no puedo conjurar hechizos.”

“Ya sé eso. Por eso posees a los humanos.”

“Sin embargo, el que creó este gato de peluche fue… Seth Twiright. ¿Tú te acuerdas de él?”

“¿No era el mejor científico del Reino Mágico y el responsable del [Proyecto Ma]?”

“…Al parecer tienes recuerdos como “Elluka Chirclatia”. Bueno, esos también ---- son recuerdos falsos.”

El gato rojo comenzó emitir luz. Su pelaje brilla de siete colores, que iluminan aún más el interior de la cueva.

“Seth puso algo muy interesante en la parte donde debería estar el corazón de este peluche. Es un aparato tan pequeño que desde afuera no se nota su existencia. ----[Caja Negra Tipo S]---- Aquello que él dejó como último recurso… ¡¡lo usaré ahora!!”

La luz que desprende el gato rojo aumenta en intensidad.

[Ru ri ra… ru ri ra…]

Un tipo de máquina antigua del que existían algunos ejemplares en el Reino Mágico.

Aquel sonido tan distintivo que indica su funcionamiento se escucha desde dentro del gato rojo.

“¿¡Eh!? ¡¡Gumillia, al suelo!!”

El gato rojo explotó al mismo tiempo en que Elluka gritó.

El humo negro y una nube de polvo se elevan.

No hay donde huir dentro de una cueva tan pequeña.

“¡¡…!!”

Gumillia se aferró a una roca cercana para no ser lanzada al aire por el estallido.


Gumillia se preparó mentalmente para la muerte.

Así de poderoso era aquello.



----Aquel lugar era un templo.

Allí se irguen incontables pilares, y entre ellos se elevan largas escaleras para llegar arriba. Más allá se puede observar un pilar mucho más prominente que los otros a su alrededor.

Gumillia había visto este edificio en el Sagrado Reino de Levianta. Si recuerda bien, los residentes le llamaban “el templo”.

Sin embargo, el templo de Levianta no era así de bello. Los pilares tenían grietas por aquí y por allá, y las estatuas se encontraban oxidadas.

Sin comprender porqué se encuentra en aquel lugar, Gumillia empieza a subir las escaleras. Ella perdió la conciencia al verse involucrada en la explosión del gato rojo, y cuando abrió los ojos ya se encontraba aquí.

El gato rojo ---- ¿Irina habrá muerto?

¿A dónde se habrá ido Elluka?

Gumillia continuó subiendo por las escaleras, buscando respuestas a esas preguntas. No tenía otra opción, ya que este templo no contaba con una salida.

Seguramente no es un lugar normal.

Probablemente fue transportada aquí por medio del último hechizo de Irina.

No percibe el olor de ningún ser vivo en el aire de este lugar. Ya sea en un bosque, en una ciudad o en una cueva, siempre siente alguna presencia de vida, pero aquí no la hay.

Tal vez Gumillia murió a causa de la explosión. Tal vez fue el impacto de la explosión misma, o tal vez las rocas cayeron y la aplastaron ---- Entonces, ¿este es el Cielo? ¿Acaso puede ir al Cielo, aunque sea un espíritu que reencarnó como humana?

Qué escaleras tan largas.

Gumillia hasta llegó a pensar que no tendrían final.

Pero sí tienen un término. Seguramente la cima está al pie de ese enorme pilar de color blanco.

Ella siguió avanzando con esa convicción.

Mientras se acercaba, la forma de aquel enorme pilar se hace más clara. Más que un pilar parece una gigantesca pluma para escribir, o también se ve como una especie de lanza. La punta se encuentra afilada y el resto brilla de forma extraña.

Al terminar de subir las escaleras, llega a una plaza. Se dio cuenta que la enorme pluma que había estado viendo todo este tiempo se encuentra al centro de la plaza.

Además, una chica se encontraba parada al pie de aquella pluma.

Tiene el largo cabello rosa amarrado a su espalda. Está vestida de rojo y lleva puesto un collar del mismo color.

“Has venido, Gumillia.”

La chica le dirigió la palabra. Aunque hay una distancia considerable entre ellas, su voz resonó como si estuviese muy cerca de ella.

Al escuchar esa voz, Gumillia se dio cuenta de inmediato de que esa chica era Irina.

“Así que esa es tu verdadera apariencia.”

“Así es. Es la apariencia que tenía cuando aún era humana… Pronto los tres que quedan subirán también. Cuando lo hagan, comenzaremos.”

Gumillia mira a su alrededor.

Hay nadie más que Irina aquí, pero nota que hay escaleras en cada uno de los cuatro lados de la plaza. Hay tres escaleras aparte de la que Gumillia utilizó para subir. Todas suben hasta este cuadrilátero.

Alguien llegó ahí subiendo por una de ellas.

Se ve como una joven mujer que viste un traje de sirvienta negro. Gumillia remembró un sentimiento de incomodidad al verle, pero ni ella misma entiende bien porqué.

Primero volteó hacia Irina y luego hacia Gumillia, para luego mostrar una expresión un poco sorprendida.

“Tanto tiempo, ¿eh? Desde la última vez que me encontré con [humanos]… No, tú no lo eres, ¿no?”

Ella apuntó a Gumillia.

“Ahora que te veo bien, eres Gumillia, ¿no? Y pensar que llegaría el día en que me encontraría contigo de nuevo.”

“Yo no te conozco.”

Hoy ha sido el día en que los desconocidos actúan de forma demasiado familiar con ella.

Gumillia dejó salir su incomodidad en la expresión de su rostro, sin tratar de ocultarla.

“Ya veo. Perdiste los recuerdos debido a las [reglas] establecidas para el Tercer Periodo. Oh, bueno. …Y la otra, tú.”

Esta vez, la chica del traje de sirvienta apuntó a Irina.

“Siendo precisos, tú tampoco eres una [humana]. Eres uno de esos [ghoul child] que Seth creó imitándome.”

Irina no le contesta nada.

Simplemente, le clava la mirada sin emitir palabra alguna.

Gumillia, que aún no logra captar la situación, le pregunta a Irina.

“Irina, ¿ella quién----?”

“----Vendrá una persona más.”

Otra vez, un nuevo individuo llegó luego de subir por una de las escaleras.

Una mujer de cabello verde, amarrado en dos coletas.

Michaela ---- El nombre de la mujer que fue su compañera y un espíritu igual que ella surgió de inmediato en la mente de Gumillia. Sin embargo, descartó ese pensamiento un segundo después.

Michaela no tiene esa mirada tan fría.

Siendo así, ella debe ser----.

“…Eve Moonlit.”

Así es. Es la “princesa que trae el sueño”.

Sin embargo, se supone que ella estaba presa dentro de Elluka. Gumillia no podía comprender porqué Eve se encontraba aquí.

Se escucharon pasos desde la escalera restante. La última persona había subido.

Otra vez se trataba de una mujer.

Su cabello dorado da forma a una melena corta y su cuerpo se encuentra envuelto por una bata blanca.

Sinceramente, Gumillia pensó que la última sería Elluka. Sin embargo, la mujer que apareció se parece un poco a Elluka, pero no lo suficiente. Más bien, su rostro se parece al de la mujer del traje de sirviente que apareció antes.

La mujer de la bata blanca miró a las cuatro personas presentes en la plaza y pareció darse cuenta de algo, para luego bajar la cabeza en silencio.

Gumillia vuelve a cuestionar a Irina.

“Irina, ¿qué es este lugar, estas personas? No entiendo nada. ¿Dónde está Elluka----?”

“Elluka murió.”

La cruel respuesta de Irina.

Por un momento, Gumillia no fue capaz de decir nada. Aun así, pudo reponerse de alguna forma y procedió a preguntarle a Irina los detalles.

“…Así que sí se vio envuelta en esa explosión----”

“No, no fue por eso. Elluka está muerta desde hace mucho tiempo. Yo la maté hace seiscientos años.”

“…”

Gumillia conoce el significado de esas palabras.

Y entonces, por fin comprendió la situación en la que estaban.

Irina ya se había dado cuenta ---- de que [Elluka Clockworker] no era [Elluka].

“Si te refieres a donde está tu ama ---- [Elluka Clockworker]… está allí.”

Irina volteó hacia un lado y apuntó a la mujer de la bata blanca, la cual sigue con la cabeza agachada.

Gumillia se le acercó lentamente y le dirigió la palabra.

“¿Lo ---- recordaste todo?”

La mujer de la bata blanca asiente.

“Sí. Para ser sinceras, lo hice cuando tomé prisionera a Eve.”

“Ya veo----”

Gumillia posó la palma de su mano en la mejilla derecha de la mujer.

“Así que este es tu verdadero rostro… tu verdadera apariencia. Elluka… no----”

Ahí se detienen las palabras de Gumillia.

Y entonces asintió como para fortalecer su decisión, y susurró su verdadero nombre.


“----Levia.”



Los gemelos que cayeron del Cielo desearon destruir este mundo.

Ahí fue donde todo comenzó.


El nombre de la hermana mayor era “Levia”.

El nombre del hermano menor era “Behemo”.

Los gemelos, que se encontraban sellados dentro del arca blanca “Pecado”, empezaron a sentirse frustrados ante el “Proyecto Ma”, que no avanzaba para nada.

Ya no podían esperar más a que creciesen los seres en los que ellos pudiesen reencarnar y, por tanto, invitaron a un hombre a venir al arca.

El nombre de aquel hombre era “Kiril Clockworker”. Él había perdido a su amada, Elluka Chirclatia, y estaba sumido en el dolor.

Levia lo utilizó y logró romper el sello del arca.

Si reparaban el arca destrozada, podría ser que los gemelos fueran capaces de salir al exterior. Sabían que era posible lograr aquello si utilizaban las técnicas secretas que Kiril podía usar.

Kiril fue invitado por la “voz” de Elluka, y llegó hasta el arca que se encontraba dentro del templo.

Todo para revivir a su amada.

Ni siquiera se dio cuenta de que la verdadera identidad de esa “voz” era Levia imitándola.

Dejó el cuerpo inerte de Elluka dentro del arca y liberó ahí el “hechizo secreto de los Clockworker”. El cuerpo de Elluka comenzó a cobrar vida nuevamente, y el tiempo del arca va retrocediendo----.

Levia pensó que todo iba de acuerdo a sus planes.

Sin embargo… Una enorme energía guardada dentro del arca que estaba siendo reparada comenzó a salirse de control.

Aquella energía provocó una poderosa explosión, que trajo consigo una situación totalmente inesperada.


“Pecado” destruido ---- Entre sus ruinas quedó un dragón de dos cabezas, Kiril agonizando, y Elluka, quien había revivido.

Elluka se encontraba inconsciente, pero definitivamente estaba respirando.

Sin embargo, no había forma de que Elluka haya vuelto a la vida. Las almas de los humanos no reencarnan. Los únicos que pueden hacerlo son los Dioses y los seres muy parecidos a ellos.

Así es… La persona que volvió a la vida como “Elluka”, el alma que se encuentra dentro de su cuerpo es la de un Dios ---- es decir, eran las almas de Levia y Behemo. Los Dioses reencarnaron como “Elluka” y volvieron a la vida en este mundo.

El dragón era el cuerpo original de Levia y Behemo.

Pero, al no tener alma, eso ya no es más que un animal, sin una conciencia.

El dragón devoró a Kiril, tal vez pensando que era una presa, y luego emprendió el vuelo por el hoyo en el techo que la explosión había provocado.

Luego, el dragón destruyó todo a su alrededor ---- y acabó con el Reino Mágico.

Aun así, no hay manera de que un ser sin alma pueda vivir por largo tiempo.

El dragón se autodestruyó y, con el tiempo, fue aniquilado por completo.


Lo primero que vio “Elluka” al abrir los ojos fue al Reino Mágico convertido en ruinas.


En este mundo existen ciertas reglas.

----[Las almas de aquellos que han reencarnado tendrán sellados sus recuerdos anteriores]----

Aun siendo una Diosa, ella no escapó a esa regla. Los recuerdos de Levia fueron formateados y, además, debido a la influencia de la “memoria RAM” de Elluka que su propio cuerpo guardaba en su interior, terminó pensando ella era Elluka.

Además, el alma de Behemo ni siquiera pudo ser actualizada y se convirtió en una existencia que continuaría durmiendo en lo profundo del espíritu de Levia. Sólo un alma puede ser actualizada dentro de un único cuerpo.

De esta forma nació la “hechicera inmortal”, Elluka Clockworker.

----Es una historia de hace ya seiscientos años.



Levia se alejó de Gumillia y se acercó a la enorme pluma al medio del cuadrilátero.

“Qué nostálgico ---- El arca “Pecado”. …Pero este no es el verdadero, ¿verdad?”

Irina contesta aquella pregunta.

“Exacto. Este es tu mundo espiritual. Todo esto es lo que los recuerdos y sentimientos que duermen en lo más profundo de tu espíritu han materializado. Es por eso que todos los que se encuentran aquí pueden permanecer con su apariencia original.”

Gumillia también se acercó al arca. Su superficie era como un espejo, tan pulida que el rostro de Gumillia se refleja un poco en ella.

----Allí estaba una mujer que no conocía.

¿Eso quiere decir que este es el verdadero rostro de Gumillia? Como espíritu… no, antes de eso.

Levia golpeó suavemente con su puño la superficie del arca, varias veces.

“El mundo espiritual, donde otras entidades te acompañan ---- Seth es impresionante, ¿eh? Como para crear un dispositivo así usando el cuerpo de alguien más. Si él no hubiese tenido [her] no hubiese sido extraño que se convirtiese en un quinto Dios.”

Luego volteó hacia Irina.

“Irina… Tú te habías dado cuenta, ¿eh? De que yo no soy [Elluka].”

“…Sólo pude comprobarlo hace poco. Ahora que lo pienso, había varios aspectos extraños en esto. Luego del [Desastre de Levianta], tú te dirigiste a ver a tu antiguo amigo, el [Dios Tierra Held], y de él recibiste la solicitud de recolectar los [Contenedores de los Pecados Capitales] ---- Así fue, ¿no?”

“Sí.”

“Sin embargo, en mi vida anterior yo nunca escuché a Elluka hablar de eso. Existía el rumor de que Elluka se mantenía en contacto con Held, pero yo sabía que eso no era verdad. …Porque estoy segura de que ella, desde que nació, nunca salió del Reino Mágico.”

“La vida de una sacerdotisa de Lighwatch debe terminar dentro del Reino Mágico ---- No hay forma de que conociese a Held, que se encontraba en el Reino de Elphegort.”

“Y aunque se hubiese encontrado con él, no creo que Held hubiese entablado una amistad con una humana. Seguramente ni le escucharía. El amigo de un Dios ---- Ese no puede ser más que otro Dios o un individuo de su propia familia.”

 Gumillia y los otros dos presentes en aquel lugar simplemente escuchaban en silencio la conversación entre Levia e Irina.

Levia continúa hablando mientras se aleja un poco del arca.

“Me quedaban sólo unos pocos recuerdos de mi vida como Levia. Ellos me hicieron pensar que Held era mi amigo. ---- Eso sí era verdad. Y entonces Held decidió seguirle el juego a una extraña hechicera que insistía en que era su amiga.”

“Seguramente él se dio cuenta de inmediato de que quien estaba dentro del cuerpo de Elluka eras tú. Si yo fuera Held, tendría miedo de que recuperases tus recuerdos. Él está coludido con el Dios Sol, además de convertir a tu hermano y a ti en un dragón y luego sellarlos dentro de [Pecado], así que había mucha hostilidad entre ustedes.”

“Así es. Por eso él me puso bajo su supervisión con el pretexto de [buscar los Contenedores de los Pecados Capitales]. Por un tiempo estuvo tranquilo con eso. Pero luego de quinientos años, su tiempo en la Tierra comenzó a extinguirse. …Entonces me puso una nueva supervisora.”

Levia volvió a acercarse a Gumillia y posó una de sus manos sobre su hombro.

“Esa ---- eras tú, ¿verdad, Gumillia?”

“…Sí, así es.”

Gumillia asintió.

“Held-sama quiso utilizar a su favor el hecho de que la [Hechicera inmortal] deseaba tener una aprendiz. Mi señor me ordenó que me hiciese pasar por la aprendiz de Levia y le vigilase, para que nunca se le subieran los humos a la cabeza. Y también… si alguna vez Levia recuperara sus recuerdos, en ese momento----”

“----Unirías fuerzas con Michaela, y volverían a sellarme, ¿no?”

“Sí… pero… ¡¡pero yo…!!”

Gumillia gritó con lágrimas en los ojos.

Al verla así, Levia acaricia suavemente su cabeza.

“Lo sé… Lo entiendo, Gumillia. Fuiste ---- una aprendiz maravillosa.”

“…Sniff.”

Gumillia no pudo detener las lágrimas que corrían por sus mejillas.

En ese estado, abrazó fuertemente a Levia.

----Yo no soy la vigilante de Levia.

----Soy Gumillia, la aprendiz de Elluka Clockworker.

“----Gumillia, hay una sola cosa que no entiendo. Aquellos que [reencarnan] pierden sus recuerdos. Como yo lo hice, y como tú lo hiciste una vez al reencarnar en forma de ardilla. Pero, cuando yo hice que Michaela y tú, que eran animales, reencarnaran, ustedes retuvieron sus recuerdos anteriores… ¿Por qué sucedió eso?”

“…Perdí mis recuerdos, pero antes de eso Held-sama copió nuestros recuerdos y los guardó. Luego de que reencarnáramos, él sobrescribió nuestros recuerdos para que Elluka no se diese cuenta de nada.”
“Debe haber sido un trabajo bastante arduo. Por Dios… ese viejo, qué hipócrita es.”

“Hubo algunos efectos secundarios. Poco después de que Michaela reencarnó, ella dijo que se desmayó por una fiebre muy alta. Puede que haya sido un efecto secundario de eso. En mi caso todo estuvo bien, eso sí.”

Levia se alejó lentamente de Gumillia y se acercó a Irina.

“¿Era esa la única razón por la cual dudabas de mí, Irina?”

“Te contestaré con una pregunta. Durante la época de los tres héroes de Lucifenia, ¿tú te diste cuenta de que una de tus amigas, Prim Marlon ---- tenía [her]?”

“…No.”

“Eso sería imposible si hubieras sido una sacerdotisa de Lighwatch. Elluka Chirclatia incluso podía curar el [her]. ----Si hubieses usado ese poder, tal vez hubieses podido evitar la ruina del Reino de Lucifenia. Además de no poder usar un hechizo que se suponía podía utilizar, Elluka Clockworker, en cambio, podía usar un hechizo que originalmente se suponía que no podía utilizar.”

“…Te refieres al [hechizo de recambio].”

“Por un tiempo, simplemente pensé que podría haber sido efecto de haber revivido dentro del arca. Sin embargo, si quien estaba dentro de Elluka Clockworker era otra persona, el asunto se volvía más sencillo----.”

“----Parece que tienes un poder de deducción demasiado alto, ¿eh, Irina? Aunque no creo que, por más que hayas vivido muchísimo tiempo, hayas llegado tan fácilmente a una conclusión como esa.”

El rostro de Irina se distorsiona un poco, para luego esbozar una leve sonrisa.

“…Fue Seth. Me sorprendió que él se hubiese convertido en el [Demonio de la Ira]. Luego de que su vida como humano terminase, probablemente pudo infiltrarse hábilmente ya que los gemelos de los Dioses crearon los [Contenedores de los Pecados Capitales] ---- No, posiblemente sea más acertado pensar que fue causa de su instigación sobre los otros demonios… Luego de obtener la llave dorada y de reencontrarme con él, le impuse todas las dudas que había acumulado por años. Seth me dijo inmediatamente toda la verdad. Sobre la existencia de los Dioses y sus familiares… Sobra la verdadera identidad de los [Demonios de los Pecados Capitales], unas meras sombras de lo que fueron tales familiares alguna vez… Pude comprender la estructura base de este mundo. Por todo eso, pude deducir tu verdadera naturaleza ---- Eso es todo.”

Irina, y luego Levia. Las dos habían llegado a la verdad por su propio camino.

La Elluka a la que había hecho objeto de su odio no era la verdadera Elluka. ¿Cómo se sentirá ahora?

----No había nada que adivinar. Irina le mandó un reto para batirse a duelo.

Aun sabiendo la verdad.

Irina, quien hasta ahora había estado todo el tiempo en frente del arca, comienza a caminar.

 Se dirigía hacia Eve, la “Princesa que trae el sueño”.

Irina rodea a Eve, se para detrás de ella y rodea sus hombros con ambos brazos.

“[La muñeca de los Clockworker]. Ella y yo tenemos una larga relación. A modo de experimento, traté de brindarle el poder que esta chica posee. Algún día seguramente llegará el fin de este mundo ---- Cuando eso suceda, este mundo debe convertirse en una utopía para mí. Este poder es necesario para ello. Y entonces, hace cincuenta años por fin completé mi experimento. …Pero no pensé que utilizaría este poder en un momento como este.”

Desde que llegó a este lugar, Eve no ha pronunciado ni una sola palabra. Mientras los otros mantenían conversaciones, ella simplemente permaneció parada, con el rostro inexpresivo.

Como si fuese una muñeca.

Irina susurra lo siguiente en el oído de Eve:


“Despierta ---- [Señor de la Corte]”


En ese momento, el lugar cambió completamente.


El templo comienza a colapsar a los pies de Gumillia y las demás. Los pilares, las esculturas, todo caía a las profundidades del Infierno. Lo único que quedó fue un espacio completamente oscuro. Por allí corre un cable blanco en forma de rejilla.

Sólo el pequeño suelo flotaba en aquel espacio oscuro. El templo había desaparecido, dejando atrás sólo el círculo de suelo en el que se encuentran las cinco presentes, y el arca al centro.

“Estimados presentes, bienvenidos a la corte, [Court].”

Irina ríe de forma intrépida.

“El [Señor de la Corte] es imparcial. Todo lo reinicia por igual, y luego lo juzga. Levia, probablemente recuperaste tus recuerdos al absorberla a ella. Este mundo que creó Eve… En este lugar donde todo está en igualdad de condiciones ---- incluso los Dioses podrían morir.”

Diciendo así, Irina levantó ambas manos en el aire.

En sus manos aparecen llamas azules. Había recobrado el poder mágico que había agotado.

“¡Vamos, retomemos nuestro duelo! Levia, y también----”

Irina miró a Gumillia… no, volteó hacia la mujer del traje de sirvienta.

“----¡Te aniquilaré junto a ella también! ¡¡Behemo!!”

Al escuchar esas palabras, Gumillia queda atónita por un momento.

“Esa persona es Behemo… Pero se supone que Behemo era un Dios de sexo masculino----”

Levia contesta lo siguiente, mientras se rasca la cabeza con una expresión avergonzada en el rostro.

“No hay dudas de que ese es mi hermano menor, mi gemelo. …Es un pervertido, este Behemo.”

“Qué mala eres, hermanita, llamándome pervertido. ¿Qué tiene de malo que un hombre use atuendos de mujer?”

Gumillia no tenía tiempo para estar débil. Irina intentará matar a su maestra y al pervertido. Tenía que preguntarle la razón de aquello.

“Irina, ¿por qué atacas a Levia? Es verdad que fuiste asesinada por ella y que además tu país fue destruido. Pero aquello pasó hace ya mucho tiempo. Aunque lleves a cabo tu venganza, no podrás recuperar nada.”

“…No entiendes nada, Gumillia. Ellos ---- bueno, tú también. El mundo en el que los Dioses vivían fue destruido por la existencia del [her]. Ellos abandonaron su mundo contaminado por el [her], y crearon un mundo nuevo: este mundo. …Sin embargo, ellos cometieron un gran error. La existencia de Seth ---- No se dieron cuenta de que el [her] se había infiltrado entre sus propios compañeros.”

Tal parece que Irina estaba concentrando su poder mágico. La fuerza de las llamas en sus manos aumenta y se convierten en un enorme pilar de fuego.

“El [her] es un patógeno. Además, este patógeno está [configurado] para destruir todo lo relacionado a los Dioses. A ellos mismos, y también ---- a este mundo que ellos crearon. …Sin embargo, parece que Seth olvidó aquello al convertirse en un demonio. Pero ese no es mi caso. Yo tengo que impartir el [castigo], porque esa es la misión que me concedió el [her].”

“Eso es lo que no tiene sentido. Estar hecho para algo, tener una misión… ¿Acaso esa es tu propia voluntad?”

“¡Cállate! Una vez que aniquile a Levia y a Behemo, será tu turno. Y también al resto de los espíritus que viven tranquilos en el bosque, y hasta a los [Demonios de los Pecados Capitales] ---- ¡¡Los destruiré a todos!!”

Irina levantó aún más arriba sus manos al gritar.

Las llamas se acercan----.


“----Parece que haces algo muy divertido, ¿eh? [Hechicera del gato rojo].”

Gumillia no pudo discernir de inmediato de quién era aquella voz.

No era ni Irina, ni Levia, ni Behemo ni Eve. Obviamente tampoco era de la propia Gumillia.

Un ser de seis alas descendió desde el cielo.

Esa mujer era igual ---- a Julia y a Germaine.

Irina le grita a la mujer.

“¡Tú eres ---- el [Demonio de la Gula]! ¿Por qué estás aquí…? ¡¡Qué diablos viniste a hacer aquí!!”

“Yo también deseo aniquilar a los Dioses. Por eso planeaba observar todo desde aquí arriba. Sin embargo, si incluso posees el poder del [Señor de la Corte]… el asunto cambia. Existe la posibilidad de que te conviertas en una amenaza para mí. Así que ---- me beneficiaré como sea de esta batalla. Junto a los Dioses y sus familiares… ¡¡tú también perecerás en este lugar, Irina Clockworker!!”

El demonio alzó la mano derecha.

Como si esa fuese una señal, algo más apareció nuevamente desde el cielo.

Desde el suelo flotante, un gigantesco monstruo en forma de esqueleto abre desmesuradamente su boca y se dirige hacia ellos.

“El soldado muerto definitivo, el [World Eater] (Devorador de mundos) ---- ¡¡Vamos, devóralos a todos!!”

Viendo aquello, Irina chasquea la lengua con intensidad.

“¡¡No te metas!!”

Las llamas azules se dirigen hacia el World Eater.

No sólo eso: a esas llamas se le unió el disparo de un relámpago. Uno que Levia convocó.

“Tampoco me puedo dejar matar tan fácil, ¿no?”

Levia susurró aquello, con la mano derecha levantada.


Hechicera, Dios, demonio.

El enorme poder que cada uno liberó colisionó en un solo lugar.

Y entonces----.

En la Corte, la destrucción y la fusión ocurrieron en sucesión.


Reminiscencia H

La extinción de los Dioses.

La destrucción del mundo.

Ese es mi propósito como [her].


Entonces… ¿qué pasa con mi propia voluntad?

¿Qué pasó con ella?


Yo----.

Yo quería----.


Yo quería tener amigos.


Yo quería ---- tener hijos.



-FIN DEL CAPÍTULO 3-

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