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sábado, 2 de marzo de 2013

[Fanfic] Guilty Gear: Axl’s Story

“Immortal Disease”



     No podía creerlo. Esta vez la había visto. Unos metros más allá caminaba ella, de espaldas. Reconoció enseguida su larga cabellera negra. Gritó su nombre emocionado, sintiendo que el corazón se le salía por la boca. Pero eso fue todo. Ni siquiera alcanzó a verla voltear, cuando un vortex temporal lo absorbió de nuevo. Cuantas veces habrá sentido esa intensa sensación de nauseas causada por el forzado viaje entre tiempos.

     Creía que ya se había acostumbrado a esa molestia. No es así. Nunca había dolido tanto como ahora. La única vez que podía comparársele fue la primera vez. Cuando se separó de ella. Siempre esperó que no fuese definitiva. Ya no lo cree tan posible ahora. ¿Y si jamás la volvía a ver? “Megumi…” Grita ese nombre repetidas veces, mientras su cuerpo se retuerce dentro del vortex.

     Abre los ojos luego de que el mundo dejara de darle vueltas. Algo grande se inclina sobre él. Al tener la vista borrosa, trata de agudizar su oído, aunque le es imposible aplacar el zumbido molesto causado por la caída. Sólo alcanza a notar una voz profunda, masculina, conocida…

     Cierra los ojos para volver a abrirlos. Reconoce al hombre inclinado sobre él al instante en que su vista se aclara. “Así que volví a esta época, ¿eh?”

- Oi. - no le responde de inmediato, lo que fue una mala idea. Pronto siente un fuerte golpe en la nuca. - ¿Ya te moriste?
- ¡Danna! ¡Eso fue muy cruel!

     Esa respuesta animada, tan común en él, dicha sin sinceridad alguna. Porque quiere ocultar eso que duele en su interior. Y sabe que este hombre nunca le compra esa escusa barata. Por esto, como esperaba, recibe otro golpe en la cabeza, más fuerte que el anterior.

     Por el repentino movimiento, siente como su estómago se revuelve y como ese líquido asqueroso sube por su garganta, teniendo que expulsarlo por medio de su boca. Todo lo que sale es agua, pura agua. “Ya no tengo nada más que botar. Ya son tantos los viajes seguidos por el tiempo, que boté todo lo que tenía en el estómago.” Con los dedos rodea una de sus muñecas. “Con razón estoy tan flaco.”

- Párate y sal de aquí. - le ordena el Gear prototipo, tomándolo del cabello y obligándolo a pararse.

     Es sólo entonces cuando se da cuenta del lugar en el que se encuentra. Es la oficina de Ky-chan, en la Policía Internacional. “Ah, por eso es que quería que saliera de aquí tan rápido.”

- ¿Esperas a Ky-chan, Danna? - gracias a su imprudencia recibe otro golpe.

     “Seguro es eso.” Piensa, riendo por lo bajo. Algún día Danna lo mataría por sus estupideces. Pero aun así no puede evitar curiosear a su alrededor. El Gear Prototipo le advierte que no lo haga, pero parece tener demasiada pereza como para detenerlo.

     En el escritorio encuentra una carpeta con una hoja sobre ella. En dicha hoja hay sólo una frase escrita, claramente por la mano delicada de Ky-chan. Su letra delgada y ordenada es inconfundible.

“Los casos siguen sucediéndose. Humanos, sólo humanos, cortados en pedazos por acción de un arma cortante de gran tamaño. Parece ser una hoz… Esto me da un mal presentimiento.”

     “¿Una hoz? ¿No será…?” Se da cuenta de que al final de la hoja hay otro dato escrito, con la misma letra delicada, pero con notable urgencia, como si lo hubiera escrito justo antes de salir.

“Se encontraron cabellos azules mezclados con negros. Así que sí es lo que creía. Prefería creer que era una idea tonta surgida del cansancio. Con razón ella no ha vuelto por aquí. ¿Qué tendrá que ver ella en todo esto? Últimamente puede controlar mucho mejor sus poderes, así que no creo que ella este involucrada directamente en esto. ¿Entonces por qué él…?”

     Y ahí termina el escrito. No hay nada más. Axl cierra la carpeta, disimulando su creciente preocupación con una sonrisa amplia, como siempre. No alcanza a notar como Sol levanta una ceja frente a su actitud.

     Al lado de la carpeta hay otros archivos clasificados. Los hojea uno por uno, sólo para distraerse un poco, hasta llegar a un título que le llama la atención:

“Guerra de los Gear: la desintegración y extinción de Japón”

     “Esto fue después de mi tiempo original. El mío y el de Megumi. Justo luego del término del Proyecto Gear, donde conocí a Danna. Por ese tiempo, Megumi seguramente ya estaría muerta…” Una alerta en su cabeza le indica que no deje ir ese pensamiento que acaba de surgir. Si lo hace, siente que va a perder una oportunidad única. Voltea a ver al Gear prototipo. Le pregunta por los archivos de defunciones. La reacción que tuvo Sol no la puede interpretar.

- ¿Estás seguro de que quieres ver eso?

     Seguramente adivina sus intenciones. “¿Por qué dirá eso? ¿Será que sabe algo sobre la muerte de Megumi? Aun así no creo que sea nada tan grave. Seguramente se casó con otro, fue feliz y luego murió producto de la vejez. Seguro fue eso. Duele un poco que se haya olvidado de mí, pero hubiera sido peor para ella que no lo hiciera… Espera, ¿qué estoy diciendo? Ella murió conmigo, porque yo voy a lograr volver con ella. Sí, así es.”

- ¡Oi! ¿Me escuchaste? - esa voz violenta lo trae de vuelta a la realidad.
- ¿Qué pasa, Danna? Preocuparte por los demás no es algo que haces a menudo.

     No debería haberse burlado de él de esa forma. Lo siguiente que recibe, como respuesta a su risa, es un fuerte golpe en la cabeza con un portafolio. Al reaccionar del dolor, se da cuenta de lo que eso es.

- Es lo que querías, ¿no? Entonces busca luego lo que quieres buscar y piérdete. - “Siempre tan amable, este Danna.” - Yo tengo que salir.
- ¿A buscar a Ky-chan?

     Sólo recibe una mirada asesina que lo hace callar. Por Dios, no debería hacer enojar así al Gear prototipo. Algún día terminaría muerto. Pero eso no es lo importante ahora.

“Registro de Defunciones en la Guerra de los Gear”

     Ansioso, comienza a pasar las hojas. Una tras otra, se suceden rostros de soldados y civiles, muertes naturales y asesinatos, batallas que dejaron elevados números de víctimas. Incluso están citados, con foto y perfil, los Gear derrotados y masacrados. Pero el nombre de que busca no aparece. Millones y millones de hojas y en ninguna de ellas está su nombre. El bello nombre de su Megumi.

     De repente se topa con la falta de una hoja. Aun están los rastros de que fue cortada del registro. Otra corazonada le dice que esa es la que está buscando. Desesperado, revuelve los cajones del escritorio y los papeles dentro de ellos, pero no hay señal de esa hoja por ninguna parte. “¿Por qué busco una simple hoja, que probablemente se ha extraviado para siempre, teniendo más de tres cuartos del registro que revisar aun? No lo sé. Tan sólo hago lo que siento que quiero hacer. Así ha sido siempre. Sólo soy el alegre y despreocupado británico, a quien sólo una mujer logró mantener en su lugar.” Sólo a ella la obedecía, sólo a ella le era fiel. Y es a esa mujer a quien no ha vuelto a ver a causa de su mísera suerte. Ese es él.

     Cuando ya empieza a perder la esperanza de encontrarla (la cual no era mucha, considerando que es una hoja entre millones de papeles en esa oficina, sin contar con la probable opción de un robo de información o un simple viaje al cesto de la basura, por alguna razón), en ese momento, halla una hoja doblado que por el reverso pareciera encajar en el registro, por el tipo de papel y el tamaño. Al desdoblarla lo comprueba.

- Megumi…

     En la foto del perfil reconoce perfectamente a la mujer que amó y con quien anhela regresar. El nombre también coincide. “Ky-chan debe haberla escondido para no preocuparme. Es tan amable, ese Ky-chan. Contrasta completamente con Danna.” Se ve muy joven en la fotografía. Sólo con unos años más de los que él recordaba cuando se separó de ella. Pero hay algo extraño en su rostro, algo que él nunca había visto. Ciertamente estaba viva cuando le tomaron esa fotografía, pero hay algo que no encaja. Con esa inexistente expresión en sus facciones, parece una muerta en vida. “Tal vez estaba enferma cuando la tomaron. Sí, eso debe ser. ¿Cómo es que no mandaron una mejor?”

     Eso quiere creer. Realmente quiere creerlo. Pero una fuera desconocida golpea su corazón cuando lee el motivo de defunción, junto con la edad en que ocurrió:

- ¿Suicidio…? - después de unos segundos de observar esa palabra detenidamente, se recupera un poco del shock y logra pronunciar alguna frase, con la voz cortada. - No, no puede ser… ¿Suicidio? Esto tiene que estar mal. Yo tengo que haber vuelto a su lado en algún momento y, si fuera así, ella jamás se hubiera quitado la vida. Además es una mujer fuerte; aunque yo no volviera, ella encontraría a otra persona. Porque atractivo no le falta, y simpatía tampoco. ¿Por qué…?

     De entre las hojas cae un sobre muy antiguo. Nota que fue abierto anteriormente, con mucho cuidado. “¿Ky-chan también guardó esto aquí?” Axl se apresura a abrirlo cuando reconoce en el remitente el nombre de quien ahora debería ser su suegra.

     Dentro halla una vieja carta. El papel se había tintado de amarillo por el paso de los años, pero aun así se puede leer claramente lo que en ella se comunica.

- No puede ser… No puede ser verdad…

     Al leer eso, sentía que jamás podría volver a fingir su usual sonrisa. Una parte de su ser se está perdiendo…


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     Continua repitiéndose a si mismo que es imposible, a medida que se aleja de la Orden, huyendo de esa carta. Cada frase le había dolido leerla; a cada palabra, con más intensidad. Mientras avanzaba su lectura, sentía que se iba destruyendo poco a poco.

“Megumi siempre lo esperó. Esperó y esperó todos los días. Primero siendo realista, creyendo que se había atrasado al salir con alguna otra chica. Luego pasaron los días y se comenzó a preocupar de verdad. Creyó desde que había sufrido un accidente y estaba en algún hospital, hasta que lo habían secuestrado debido a sus contactos con el científico del Proyecto Gear.

Hasta que llegó el día de la boda, el día que ambos habían fijado en Junio. Mi Megumi quería ser una June Bride. Ese era su sueño desde que empezó a salir con Axl. Pero este joven nunca apareció en la iglesia. Desde entonces, Megumi parecía sin vida. No se quitaba el vestido de novia por nada, argumentando que tenía que estar lista para casarse, pues su novio volvería muy pronto.

Ese “muy pronto” no llegó ni en meses ni en años, que transcurrieron monótonos para ella. Lo único que hacía era sentarse frente a la ventana de esa casa de campo, donde prometieron pasar su luna de miel. Yo tenía que obligarla a comer un poco, porque casi no se alimentaba. Estaba pálida y en los huesos. Pero para ella todo estaba bien. Axl volvería muy pronto por ella.

Y ese “muy pronto” se tradujo en un “jamás”. Y un día ese hechizó se rompió. De repente toda esa locura, esa soledad, esa esperanza infundada se convirtió en dolor, en traición, en un odio profundo capaz de destruir todo frente a ella. Se dio cuenta por fin de que su amor la había abandonado, la había traicionado y olvidado. Se puso de pie y salió al patio, con una mirada llena de dolor. Yo la seguí mientras ella caminaba. La vi cortar sus vestidos, liberándose de las partes más molestas de él. Me sentía feliz, pues ahora que había decidido enfrentar la realidad podía empezar a superar ese trauma. Jamás pensé que iba a lanzarse, sin siquiera detenerse a pensarlo dos veces, adentro de ese profundo y viejo pozo de la casa de campo (…)”

- ¡No es así! ¡Yo no la abandoné, yo quería estar con ella…!

     Maldice su suerte. Maldice al tiempo y a su odio por él. Ese tiempo que lo separó de su Megumi.

- Ella perdió la cordura por mi culpa… Ella perdió las ganas de vivir por mi culpa…

     La verdad es que nunca volvería con ella. Que todos sus intentos, pasados y futuros, de volver con ella serán en vano. Porque ella ya se ha suicidado. Y lo hecho, hecho está. Nadie puede cambiarlo.

     Cuando siente que va a estallar de dolor en cualquier momento, aparece un joven frente a él. Parece estar sufriendo también. Ah, es el chico esquizofrénico y múltiple personalidad. Ahora no quiere estar con nadie, menos con alguien tan complejo e intratable. Sólo quiere correr, huir de todo, de esa carta, del pasado, del tiempo, de saber de todo el daño que le hizo a la mujer que ama.

     Es entonces cuando oye una voz muy conocida, un poco distorsionada. Viene del interior del joven que sufre violentos espasmos.

- ¡Urameshii…! ¡Te odiaré por siempre…! ¡Jamás te perdonaré…!
- No puede ser… No puede ser…

     Esa voz aguda, de ultratumba, le está escupiendo palabras de odio desde adentro del cuerpo de ese joven australiano. Esas palabras… Es imposible que ese chico, por muy esquizofrénico que sea, conociese esa información…

“Lo último que la oí decir:
                            Te odiaré hasta el fin del tiempo… Hasta que mi alma deje de existir, jamás te perdonaré…”

- ¿…Megumi…? - se atreve a pronunciar. De inmediato puede observar una leve reacción en el flexible cuerpo contrario.
-Traidor, traidor, traidor…

     A cada palabra, la cabeza del pobre hombre da una vuelta sobre sí misma. Axl retrocede unos pasos, aterrado. Con esos ojos perdidos, con las pupilas hacia el interior e inyectados en sangre, parece querer romperlo en pedazos. Ahora que observa mejor, puede distinguir una sombra sobre ese extraño cuerpo. Una sombra oscura de una mujer.

- Me duele… ¿por qué me hiciste esto? ¿Por qué simplemente me olvidaste y te fuiste?

     El rubio abre los ojos en shock. En la sombra reconoce las trazas de lo que alguna vez fue su novia. El cabello largo y negro, ese que tanto le gustaba acariciar. Ese cuerpo delgado y esas caderas anchas que tanto le atraían. Y sobre ese cuerpo, ese vestido que con tanta ilusión quería usar ese Junio del siglo XXI. Ahora roto en la parte inferior y en las mangas, como su madre había descrito, deteriorado por los años, desteñido y sucio. Mas no puede no reconocerlo. No puede olvidar la emoción en los ojos de su novia el día en que lo vio en aquella vitrina por primera vez.

     No puede soportar ver esa sombra, ahora tan clara. “¿Ese es un espíritu, verdad…? Esa es… Megumi…” Por eso huye una vez más, de la misma manera en que escapó de la carta que le reveló la verdad.

     “No sólo enloqueció, sufrió y luego se quitó la vida mientras me odiaba profundamente…” Mientras corre, lleva una mano a su pecho, para ver si puede calmar un poco el dolor que lo está destrozando. “Sino que ella, luego de morir, no pudo dejar de sufrir, no pudo dejar de odiarme… El dolor era tan intenso que… acompañó a su alma después de la muerte… Su espíritu no pudo descansar en paz. Se quedó en la tierra vagando, sufriendo, odiando…”

- Como una encarnación del rencor…

     Ella era japonesa. Había oído de casos en que, debido a sus emociones, distintos poderes nacen en las personas de esta nacionalidad. Es más, es por eso que casi fueron llevados a la extinción en esta época, luego de la Guerra de los Gear. Los de ella despertaron de la peor manera posible. La transformaron en un espíritu asesino, sujeto para siempre a su dolor. Sin descanso, sin posibilidad de volver a ser feliz…

- Megumi…

     Ha llegado a una colina, con un solo árbol solitario. Sus grandes y gruesas ramas alcanzan ese cielo de color gris. Una ligera neblina lo rodea. Parece querer engañarlo, borrar la imagen del vacío luego del borde de ese monte. Invitándolo a hacer lo mismo que hizo su mujer…

- Megumi… ¿Qué te hice…? ¿En qué te convertí? ¿Sufrirás para siempre… por mi culpa?

     El dolor lo hace caer de rodillas sobre el pasto seco. Después de mucho tiempo, no puede contener las lágrimas. Jamás podrá volver a sonreír como antes. Es más, no se siente capaz de seguir respirando. La entrada de aire le quema los pulmones. El fluir de su sangre le corta las venas y presiona su corazón que la bombea, queriendo hacerlo explotar.

- Megumi… Megumi… Me duele… ¿Es esto lo que te hice sentir...? ¿Yo, que te prometí hacerte más feliz que todos en el este mundo?

     Entierra su puño en esa tierra infértil, donde sólo puede crecer ese sombrío árbol, cuya presencia le da escalofríos. Lo ve alzarse sobre él, mover sus ramas debido al viento helado que parece querer lanzarlo por el borde de ese barranco. Y al pie de él, esa mujer de un blanco sucio, con el rostro cubierto por los enredados cabellos negros.

- Detente… - trata de retroceder, asustado de lo que ve, de esa entidad incorpórea que lo acecha. - Yamero… ¡Yamero, yamero…!

     Esa potente mirada sobre él, clavándose esos agudos ojos azules, desorbitados, llenos de odio. Se calan en su ser y congelan su alma.

- ¡Yo no quería hacerte esto! ¡Yo no quería dejarte! ¡Eres la única mujer a la que he amado de verdad! ¡Quería estar contigo para siempre…!

     Al notar que esa mirada no cambia ni un ápice, comienza a ponerse más y más nervioso. A su cuerpo lo azotan temblores furiosos. No son causados sólo por el terror; es el sufrimiento que esa figura le produce al observar su peor error contra su amada Megumi. Un error que lo atormentaría mientras esté con vida.

     Dicen que una de las cosas que más duelen en esta vida es el dolor de un ser amado. Que puede ser peor que ser el causante mismo de esa aflicción. Y que ésta sea eterna, agonizante, que la condene a vagar para siempre en los confines de esta tierra, llorando, gritando de rabia y desesperación.

- ¡Jamás me hubiera alejado de ti! ¡Por favor, deja de sufrir!

    Pero esa mirada no cambia. Siente esa pesada aura acercarse cada vez más. Toma su cabeza con sus manos, tratando de apagar la punzante molestia en ella. Luego esa misma sensación se traslada a su pecho, a esos tejidos que se comprimen sobre ese órgano vital.

 - ¡Quiero que todo se termine! ¡Ya no quiero… no quiero sufrir más! Por favor… - baja el rostro, rehusándose a seguir mirando al frente. Alcanza a susurrar con voz débil: - Que alguien termine con este dolor…

- ¡¡¡YAMEROOOO...!!!

     Después de ese potente grito desde el fondo de su garganta, no se oye nada más que un silencio de cementerio, sólo interrumpido por el viento que sigue su trabajo, inmutable. Hasta el cuervo, que por el ruido hizo un escándalo, permanece callado. Como si estuviera asustado de esa ferocidad en su voz.

- Que asombrosa exclamación.

     Una suave voz masculina detrás de él. Le parece reconocerla, pero aun así voltea, alerta. Y tenía razón en levantar más la guardia. Ahí está ese hombre misterioso, tapado, como siempre, de pies a cabeza. El objetivo de cuanta persona conoce, incluido Danna. Se pregunta qué estaría haciendo en ese lugar, sin ninguna compañía. Extraño como es, ya que siempre está acompañado de alguno de sus seguidores, como unos centinelas que lo protegen de los numerosos enemigos que se ha ganado.

- Este es un buen lugar para estar solo, ¿no crees?

     Sí, es extraño. Pero más extraño aun es el hecho de que haya ganado esa gran cantidad de adversarios. Siendo tan sereno y compasivo como es. Hasta le pareciera que esa aura de tranquilidad que irradia su cubierto ser apaga un poco su angustia. Parece brillar entre esa niebla y sin embargo esta parece hacerse más densa aun. Una niebla blanca…

- Lamento interrumpir tu soledad, Axl Low.

     Lo ve acercarse a él tranquilamente, a paso pausado. Hay una sonrisa serena en sus labios. Retrocede un poco por instinto. Algo tenía que hacerlo tan peligroso como para poder defenderse de gente como Danna. No tiene que dejarse llevar por ese aire indefenso.

     Sin embargo, ese misterioso hombre sigue avanzando con cautela, hasta llegar a su lado. Se agacha en el suelo, arreglando sus molestas y largas ropas para poder doblar las piernas. Axl no quiere mirarlo a la cara. Prefiere observar la tierra agrietada. No sabe porqué, pero se siente terriblemente culpable. Como si no tuviera que estar al lado de ese hombre luego de saber la verdad sobre su Megumi…

- Megumi, ¿no? Ese era el nombre de tu novia, ¿cierto?

     Ante esto, Axl levanta la mirada, sorprendido. Fue como si hubiese leído sus pensamientos. Sólo ve la misma sonrisa tranquila.

- ¿Cómo…?
- Yo sé todo sobre ti, Axl Low. Te duele muchísimo, ¿verdad? Tanto que sientes que tu corazón va a estallar.

     Se siente rodeado por ese cuerpo envuelto en telas. La sensación es increíble. Tan frío y tan cálido a la vez. Además esas ropas blancas lo hacen ver como un santo, como un ángel. Frío, inalcanzable, eterno. Y sin embargo pareciera que quisiera bajar a confortar a un mortal como él. Transmitir el calor que hay dentro de él.

- Yo sé lo que es eso… - lo escucha susurrar, mientras se sorprende a si mismo humedeciendo esas ropas con lágrimas. - A mí también me sucedió… hace tiempo…

     “¿Qué será de lo que está hablando? ¿Tendrá que ver con Danna?” A pesar de que sigue sonriendo y de que no puede ver sus ojos para notar bien la expresión de su rostro, sí puede notar ligeros temblores azotándolo, casi imperceptibles. De repente le han entrado ganas de protegerlo. “Algo muy grave debe haberle pasado…”

- ¿También traicionaste sin querer a una persona muy importante para ti?
- ¿Eh? - lo siente sobresaltarse. - Ah, no pienses en eso. Aun no puedo contarte nada, Axl Low.
- ¿Aun…?

     Se produce otro silencio. Sólo se oye el viento moviendo las ramas secas de ese colosal árbol. Vuelve a sentir ese espíritu oscuro, acechándolo. “¡Megumi…!” Sin embargo, ahora pareciera que hay una barrera invisible que le impide acercase como quisiera. Al percibir esa frustración contenida, lo vuelve a envolver el miedo y el dolor.

     Pero es la presencia de ese hombre la que la aparta de él. Mantiene un corte entre la niebla oscura, gris, y la niebla que surge desde atrás de ese hombre, misteriosa, de un color blanco brillante. Por eso mismo no quiere alejarse de esa persona. Siente que caerá en ese abismo profundo sin esa cuerda de salvación.

- ¿Quieres olvidarlo? ¿Quieres dejar de sentir?
- Siento que voy a perder la cabeza… No puedo dejar de pensar en todo lo que le hice pasar… ¡Es como si su dolor estuviera consumiéndome…! - no puede evitar derramar lágrimas, aunque se había prometido no hacerlo más. - Duele… ¡Duele…!
- “Tanto que quieres dejar de sentir”, ¿no es así?

     Levanta el rostro asombrado. Lo oye suspirar. A su parecer, se nota un poco triste.

- Pero para dejar de sentir tendrías que dejar de ser humano, ¿no? No… - se corrige de inmediato. - No, ni siquiera bastaría con no ser humano. Cuando tu novia murió, dejó de ser humana, y pasó a ser un espíritu vengativo. Seguirás sintiendo aunque mueras y te transformes en un fantasma.
- ¡Ya, ¿entonces…?!

     Trata de apresurarlo, esperando una solución que ese hombre parece conocer. Ese “espíritu vengativo” se acerca más y más. Ya no es su Megumi, ya no quiere tenerla cerca. La presión se le hace insoportable…

- No te impacientes. Dije que tendrías que dejar de ser humano. Pero no todo lo que no es humano es insensible. Los llamados Gear son una prueba de ello.
- Es verdad…

     “Este hombre es el creador de esas criaturas nacidas de la magia, los Gear.”

- Sé muy bien que ellos sienten igual que nosotros. Recuerdo a esa pequeñita de cabello azul, tan linda, siempre sufriendo por no poder controlar su propio poder…
- Dizzy… Tal vez algún día a ella le suceda lo mismo que a ti.

      Algo en él duele al oír esa sentencia. No tiene ningún deseo de que esa chica tan tierna pase por esto. Ahora entiende por qué ese hombre sonríe con tanta tristeza al verlo así. Si le ocurrió algo parecido…

- Pero no sucederá. Para eso ella tiene a ese poderoso caballero a su lado.
- ¿El Gear violento de cabello negro?

     Ese hombre le asiente, aun sonriendo. Algo le dice que debería informarle de un asunto importante. Sin embargo lo olvida de inmediato. La situación no le permite recordar aquella valiosa información, escrita en los informes de Ky-chan.

     Porque ese no es su asunto ahora. Al sentirse presionado nuevamente, un escalofrío le recorre la espalda. Puede oír esa voz conocida, distorsionada, susurrando su nombre. Cree que si no se da prisa, ella lo alcanzaría y quizás que sucedería con él. Es una carrera contrarreloj.

     Como si pudiera leer sus pensamientos, ese hombre se pone de pie a su lado. De inmediato siente una fuerza aun más poderosa que la del espíritu vengativo, fluyendo de ese místico ser encapuchado. La neblina blanca comienza a rodearlo. Se ve brillante, sublime, como un ángel.

- Responde, Axl Low, ¿qué ser no es humano ni es un Gear? - él lo mira interrogante, mientras el viento provocado por su poder le suelta la bandana del cabello.
- Ni Gear ni humano… ¿¡no será…!?
- ¿Te das cuenta? Eso no sería…

     De improviso, su poder aumenta considerablemente, alejando todo rastro de esa presencia oscura. Pero también ese brillo empieza a cegarlo. Toda esa presión, sumada al terror y la angustia que había experimentado hasta momentos atrás, hacen que pierda rápidamente la conciencia. No sin antes oír la respuesta:

- Eso no sería… un monstruo, ¿tal vez?


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     En el limbo de su mente comienza a escuchar el sonido lejano de una gota cayendo dentro de una laguna. El sonido se vuelve más cercano, y se mezcla con una suave voz masculina. Pronto empieza a tener conciencia de su propio cuerpo. Se siente pesado y duro, no tan liviano y delgado como siempre. El sonido del agua se disuelve en ruidos de máquinas funcionando. ¿Una fábrica? No, ¿un laboratorio? Ahora que lo piensa, puede notar que se encuentra sumergido en un líquido extraño.

     Trata de abrir los ojos lentamente, con dificultad. Por fin se ajusta a la tenue luz. Ahora puede darse cuenta que frente a él hay un vidrio, separándolo del resto del mundo y manteniéndolo en una cápsula llena de ese líquido verde turquesa. Pero por alguna razón no siente que se ahoga. ¿Acaso no está respirando? Se encuentra perfectamente sin respirar. “¿Qué pasa aquí?”

     Agudiza un poco más su vista. A través del cristal puede ver la avanzada tecnología de este laboratorio. Múltiples botones, palancas, un gráfico que parece haberse estabilizado luego de un período de alteración extrema. Muchas sombras grises, por aquí y por allá, trozos de metal, cuyo propósito no conoce, pero desea conocer.

     Definiendo más las figuras en las sombras, denota la silueta de una persona solitaria. Es ese hombre, con esa túnica y capucha blancas de siempre. Está escribiendo cerca del gráfico. Mirando mejor puede notar una delicada caligrafía, delgada y pequeña, parecida a la de Ky-chan. Sin embargo, no puede entender nada de lo escrito. El idioma es completamente desconocido para él. Ni siquiera podría decir cuál es. Pero, más importante, ¿cómo es que puede ver esa letra desde tan lejos? No lo sabe. Su vista parece haber mejorado considerablemente en tan sólo unos minutos. O tal vez fueron horas. ¿Cuánto tiempo ha estado inconsciente?

     El hombre deja de escribir y sonríe. Parece satisfecho. Luego lo ve dirigirse hacia él. Nota por primera vez la forma en que camina, como si flotara sobre el suelo. Al observarlo, algo cálido se enciende en su pecho. Espera… Hay algo diferente… ¿Qué es lo que le falta?

- ¿Despertaste? - él asiente por inercia. - No te preocupes. Te sacaré de inmediato de ahí dentro.

     El sonido de su voz se oye claramente, aunque distorsionado por el movimiento de ese líquido verde turquesa. Se aleja un poco y se aproxima a una máquina. Hace unos arreglos, entre botones y palancas, hasta que oye un switch. Entonces el líquido no identificado se drena pausadamente de dentro de la cápsula de vidrio. Cuando ésta se abre, él cae de rodillas al suelo de metal. No por la pérdida de aliento, como él esperaba, si no que es por el repentino aumento de peso de su cuerpo. No parece su cuerpo de siempre. Trata de ponerse de pie, lográndolo con un poco de esfuerzo.

- No te fuerces demasiado. Todavía estás nuevo. - ese hombre lo ayuda a sostenerse, al parecer, con dificultad. No parece tener mucha fuerza física después de todo.
- ¿Nuevo? ¿Eso tiene algo que ver con el peso anormal de mi cuerpo?
- Te debe costar moverte. Aun no te acostumbras a la consistencia de tu nuevo cuerpo.

     Debe haberlo visto sin entender nada, porque ese hombre soltó una risita divertida y lo condujo del brazo a una gran cápsula (como la suya, rellena de un líquido turquesa), en la cual se puede reflejar la imagen.

     Pero se queda en shock al notar que lo que esperaba ver no está ahí. Su largo cabello rubio se ha vuelto color de plata. Su piel también ha cambiado de color, tornándose de un gris claro. Sus ojos, antes azules y llenos de vida, se ven como dos canicas blancas grisáceas. Vacías, inexpresivas. La piel de su rostro parece estar partiéndose por un lado, como una máscara de papel. En sus hombros y en sus antebrazos tiene espinas clavadas, que sobresalen al otro lado. La más grande está en su cabeza, como una estaca. Lo más extraño es que no le hace ningún daño, no siente dolor al ser atravesado así. Tampoco está saliendo ni una gota de sangre.

     Aunque la mayor diferencia está dentro de él. Siente que algo muy grande, muy importante le hace falta, pero no recuerda qué. ¿Qué será? No debería haberlo olvidado. Esa falta parece estar en su pecho. Por eso mueve su puño a ese lugar, inconscientemente.

- ¿Sientes un vacío ahí?
- ¿Eh?
- Debes estar consciente de que el cambio en ti no afectó sólo tu físico. Permíteme hacerte reflexionar. ¿Sientes algún dolor ahora? ¿Estás sufriendo emocionalmente?

     No tiene que pensarlo mucho. Es más, no entiende el porqué de esa pregunta en este momento.

- No, para nada.
- Y recuerdas todo, ¿verdad? Lo que ocurrió hace unos días, lo que descubriste de tu novia Megumi.
- Sí, lo recuerdo todo. - dice sin más. - La carta que encontré en la Orden, el encuentro con el australiano, cuando me acechó el espíritu de Megumi, y cuando me encontré con usted en esa colina. Luego perdí el conocimiento, así que eso es todo lo que recuerdo.
- ¿Te das cuenta? No te desesperaste para nada al ver como cambió tu aspecto. Y cuando recordaste la muerte de Megumi, por tu culpa, ¿sentiste algo? ¿Dolor, remordimiento, rabia?
- Mmm… No, nada. Es más, ni siquiera me molesta que no me importe.
- ¿No te dije que te salvaría? Transformándote en un monstruo…
- ¿Dejé de sentir…?

     Ese hombre le sonríe, suspirando un poco cansado. Él le había salvado, es verdad. Ya no siente esa angustia tan intensa, ese penetrante deseo de dejar de respirar, de desaparecer de la faz de la tierra. Esa culpa que lo comía por dentro ya no existe. Se siente liviano de espíritu, verdaderamente sin ninguna preocupación. Como se mostraba y debería haber sido Axl Low.

- Tú aceptaste mi ayuda, y era lo único que podía hacer por ti. El destino no quería que te reencontraras con Megumi. Aunque te hubiera mandado atrás en el tiempo, al siglo XXI, seguramente el destino te hubiera llevado de vuelta a esta época. Aun si estás en contra, tu futuro parece estar aquí, Axl Low. Tú no tienes que terminar como yo, castigándote para siempre, cargando un pecado y una culpa con todo el mundo…
- Señor…
- Yo elegí este camino y no me arrepiento. Es lo que merezco y es lo único que puedo hacer para enmendar en algo mi error. Le debo mucho al mundo entero y no puedo hacer más que esto. Y de paso torturarme por años, viviendo con la culpa. Sólo así me siento un poco mejor conmigo mismo…

     Sin detenerse a pensarlo, mueve uno de sus pesados brazos y rodea el cuerpo contrario en un abrazo. Lo siente sobresaltarse un poco. Luego se relaja y respira pausadamente. Esa cálida respiración lo conmueve. “Que extraño… No debería estar sintiendo algo, ¿no? Él dijo que borró todos mis sentimientos, que ahora soy un monstruo. ¿Por qué este hombre me causa tanta ternura?”

- Pero tú puedes salvarte. Ya no tienes que sufrir más.

     Por primera vez siente el contacto directo con su piel. Esa mano, suave y blanca, le acaricia el rostro. Una deliciosa corriente eléctrica le recorre el cuerpo ante el contacto. “Que agradable… estar cerca de él.” Con sus ojos que parecen de vidrio, observa hacia abajo. Está apretando sus manos sobre su pecho, con fuerza, y se encuentra en una posición encogida, refugiándose entre sus brazos. “Se ve tan triste…”

- Ya no vas a sentir más dolor…
- Pero hay algo extraño. Es cierto que me siento vacío por dentro. Me siento ligero y sin preocupaciones mayores. Al recordar todo lo que ha pasado, no siento culpa, ni dolor ni rabia.
- Entonces el cambio dio resultado. ¿Cuál es el problema?
- Es que… lo único que me causa tristeza es verlo a usted deprimido, como ahora.
- ¿Eh…?

     Nota como se sobresalta y oculta más su rostro en la capucha. “¿Se habrá sonrojado?” El nuevo Axl sonríe con ternura.

- Y al verlo reaccionar así me causa tanta ternura.
- Mou… no te burles…
- El estar cerca de usted, - con su brazo lo presiona más contra él. - aun en este piso mojado y frío, en un lugar oscuro como éste, se siente tan agradable.
- Raven…
- ¿…Eh…?

      Ese nombre. Es el nombre del sujeto que le sirve a este hombre. Ese hombre frío como un monstruo, de cabello plateado… ¿Hombre frío? ¿Cómo un monstruo? ¿Cabello plateado…?

- Sí, Axl Low. Tú eres Raven ahora. - le explica de inmediato, percibiendo su confusión. - Fusioné tu alma y tu memoria con el cuerpo inmortal de un Norse Berseker. Por eso ustedes no son la misma persona. Son dos entidades independientes, dos cuerpos separados. Pero en el fondo son lo mismo. ¿Recuerdas que te molestaba, te causaba rechazo estar cerca de Raven? ¿Recuerdas que fue él mismo quien te explicó que eso sucedía porque los dos eran existencias paralelas y por lo tanto se rechazaban al estar en el mismo espacio y la misma época?
- Lo recuerdo.

     “Tal vez, si aun fuera Axl Low, esto me angustiaría, me preocuparía no ser yo. Pero ahora no. Sólo lo acepto. Ya no soy Axl Low. Soy Raven.”

- ¿Por eso siento cosas por usted?
- Puede ser. ¿Te molesta?
- Claro que no. ¿Y a usted? ¿No le molesta que mis sentimientos sean creados?
- No, no te preocupes. Además, ¿no sentías ya algo por mí?

     Es verdad. Siempre había sentido algo extraño al estar cerca de él, pero no sabía cómo definirlo. Lo observa un momento, aun sin poder ver sus ojos. Esa frase, dicha con tanta naturalidad, le hubiera causado algo de vergüenza si aun fuera Axl Low. Ahora sólo le provoca un orgullo inmenso el estar a su lado.

- Desde hoy tú eres Raven. Serás mi leal sirviente, ¿de acuerdo?
- Usted me salvó. Le debo estar sano y sin dolor. Puedo vivir gracias a usted. Además… - toma su rostro entre sus manos, sin apartar aun la capucha. - Lo único que deseo ahora es entregarle mi vida a usted. Es lo único que tengo para darle. Sea un sentimiento creado o no, para mí es real y es suficiente. ¿Para usted realmente está bien?
- Sí, porque ese eres tú, Raven.

     Con cuidado, lo despoja de la capucha que cubre su cabeza. Por primera vez puede apreciar algo más de él. Descubre bajo ella finos cabellos plateados, casi blancos, del color de la luna. Esa mística luna, alta, inalcanzable, que vela por nosotros en la oscuridad. Y libera su niebla blanca…

- Raven…

     Sin pensar en nada más que en este hombre, posa sus labios violentamente sobre los suyos. Ve como sus ojos se abren por la sorpresa.

     Esos ojos… Esos ojos brillantes, llenos de misterio y un encanto sobrenatural. De ese color puro e indescriptible, que parecen observar hasta el rincón más profundo de tu alma.

     Esos mismos ojos se entrecierran con un poco de dolor. Su voz suave y usualmente calmada deja escapar un gemido ahogado cuando introduce su larga lengua en su boca, y empieza a jugar con la suya. Sobre esas mejillas blancas aparece un ligero sonrojo.

     Sin poder esperar, lo toma por los hombros y lo posiciona sobre el suelo de metal. Procede a despojarlo de esas ropas que siempre le han estorbado la vista. Ahora puede admirar esa piel blanca como la leche. Se ve deliciosa y, al posar sus grandes manos sobre ella puede sentir una suavidad parecida a la seda.

- ¡Raven…!

     Esa voz ansiosa lo invita a continuar. Acaricia su mejilla suavemente, apartando los cabellos blancos. Con su otra mano levanta una de sus delgadas piernas y la sube sobre su hombro. Lo ve temblar cuando pasa su lengua por esa extremidad. “Es tan adorable…” Esa mirada muda y expectante lo está matando…

     Con un acuerdo tácito, responde a esos ojos y suspiros suplicantes. De una sola vez ingresa en su apretado cuerpo.

- Urgh… sí que aprieta…
- Ahh… Raven, tu…

     Lo observa, esperando escuchar que es lo que iba a decir.

- Tu… pene es muy grande…
- Je je, que cosas más lindas dice mi señor.

     Comienza a moverse con fuerza, sabiendo de antemano el placer que ese hombre siente con el dolor. Con sólo verlo era obvio. Esa misma condena que se autoimpuso es una prueba de ello.

- ¿Qué más?
- ¡Ahh, Raven…!

     Oírlo llamar su nombre entre gemidos lo hace descontrolarse. Necesita moverse, quiere escucharlo gemir, gritar más alto. Su nombre… ese nombre que su señor le puso, la muestra de que ahora es suyo.

- Llámeme… Llámeme más por ese nombre, geika… - puede sentir un poco de sangre cubrir su miembro, que se mueve frenéticamente dentro de ese hombre.
- ¡Raven… Raven…! Es tan grande y duro… es como un trozo de metal… Ahh…
- ¿Le gustaría? Hacerlo con un robot con una verga de hierro.
- ¡Raven! - lo regaña totalmente sonrojado. Con una de sus manos cubre su rostro.
- Androidismo, ¿no? Ya me imaginaba eso de usted.
- ¡No te rías, Raven! ¡Ahh…! Me duele…

     Es cierto. Lo está desgarrando por dentro. Puede sentir un poco más de sangre cubrir su miembro. Se siente tan bien… Esa sangre, la estrechez… Y el calor y el frío de ese cuerpo.

- Se siente bien… ¡Raven…!

     “¡No puedo parar!” Lo levanta por las caderas y lo lleva a un mesón de metal. Lo sienta sobre él, mientras sigue penetrándolo de pie. Pareciera que llega más adentro en esta posición.

- ¡Ahí…! ¡No más…! ¡Iyaaa…!
- ¿Le gusta aquí, geika?

     El otro le asiente nervioso, mordiendo su labio inferior, con los ojos brillantes, llenos de lágrimas de placer y dolor.

     “¿Cuál es el hechizo de este hombre? En este momento puedo entender porque Frederick sigue atado a él. Como ese japonés decidió seguirlo. Incluso como una mujer como I-no le es tan devota. Era imposible que todo eso no sucediese.”

- Me duele, pero… se siente tan bien… ¿Por qué…?

     Esa voz entrecortada le excita más que cualquier cosa. “Ahora sólo puedo ver al ser que me dio la vida de nuevo. Sin él hubiera terminado igual que Megumi, seguramente. Pero él me ofreció otro camino. Siguiéndolo tendría que dejarlo todo, olvidarlo todo, incluso como sonreír. Mas, con tal de dejar de sentir ese dolor que me consumía, lo aceptaría con gusto. Sinceramente, ahora sólo deseo servirle con todo lo que pueda. Nada más que él ha de emocionarme en la vida. Él, quien me bautizó con un nuevo nombre.

- ¡Raven…! ¡Raven…! Más… ¡quiero más…!
- Que señor más exigente tengo.
- Tu voz… Me gusta, Raven. Tu profunda, fría voz que se va haciendo ardiente… por mi causa…
- Hágame sentir, geika… Mi ángel eterno…

     “Ahora sólo le serviré a esta persona, a este ángel cuyo nombre aun no conozco, y no necesito conocer.
Él me brindó la salvación a mi dolor y me dio un motivo para seguir con vida. Mi corazón ya no duele, el recuerdo ya no duele. Tan sólo tengo un deseo: complacer y proteger a mi geika.”

- Iyaa, ya, no puedo más… ¡Me… me corro…!
- Quiero correrme dentro, geika…
- Esa voz… me encanta… Córrete dentro, lléname con tu veneno… ¡Raven…!

     “Veo como un líquido negro, expulsado por mí, sale de su interior, en forma de hilos…”

              “Yo soy un monstruo.”


              “Raven…”
                                   “¿Serás mío para siempre?”
                                                                                                  “¿Aunque olvides como sonreír?”

              “Sí,  geika.”

                                                                                                  “Soy tan feliz, Raven…”


     “Ya no soy el hombre que era originalmente. No queda ni un vestigio de esa personalidad despreocupada y alegre que bromeaba por todo. Que perseguía a cuanta mujer se le pasaba por enfrente. Ahora sólo soy un hombre sin sentimientos más que la adoración a este hombre. Que podría masacrar a un pueblo entero sin sentir el más mínimo remordimiento. Por él.”

Ese es el despertar de Raven, la enfermedad inmortal.

Sayonara, Megumi…

Sayonara, Axl Low.



Miracle Notton - Ending 21

A continuación, mi primer intento de jugar Miracle Notton, haciéndolo sin guía =D XD

Partimos en la mañana. La madre de Akira (ese es el nombre del protagonista XD) lo llama para q se despierte. Como no hace caso, manda a su hijo mayor a que lo despierte. Akira no se lleva muy bien con su hermano, porque él es muy perfecto XD Como va a llegar atrasado seguramente, su madre sugiere que, como el hermano no tiene clases en la U hasta la tarde, lo lleve en auto al colegio. Pero a Akira le da vergüenza XD

En ese momento llega Seiji, el amigo de la infancia de Akira, a bolsear comida del desayuno XD El hermano de Akira hace un comentario de que se llevan muy bien Seiji y él. (en ese momento fue que pensé “YANDEREEEE” XD ya veré si tengo razón XD)

Akira sale de casa, rumbo a su colegio. En el camino se encuentra con un amigo del colegio, Masaomi. Este está arrancando de su hermana que lo persigue, a la que le debe dinero. (y parece ocurrirle a menudo XD) En medio de la conversación, ella parece alcanzarlo, así que se separan.

Ya que obviamente llegaría tarde al colegio aunque se apurara (y además de que le da lata ir), Akira decide buscar un lugar donde no sea visto para tomar una siesta, en vez de ir al colegio como debería.

Ya estando en un parque o algo así, se acuesta en el pasto y encuentra un cuaderno tirado. (“Lastima que no es una revista porno. Eso hubiera ayudado a pasar el tiempo.” XDDD) Para su sorpresa, escucha una voz de la nada. Trata de ignorarla, pero el cuaderno que estaba en el suelo, al verse abandonado, le patea la cara para llamar su atención XDDD





Sí, el cuaderno habla y se presenta como Notton. Akira cree que es un juguete o una muñeca, pero tiene que desechar la idea rápidamente después de no encontrar un botón para callarlo y ver que siente dolor y puede moverse. Notton le informa que es un cuaderno vivo que puede concederle cualquier deseo que escriba en él. Akira desconfía en un principio, ya que no parece una lámpara mágica, y además que siempre hay precios terribles que pagar por los deseos en los mangas XD Notton le asegura que no tendrá efectos colaterales y que lo único que debe hacer es escribir su nombre en la portada del cuaderno para sellar el contrato con él. (“No tienes que hacer ningún baile extraño ni juntar esferas.” Lol Dragon Ball XD) Aun desconfiando un poco, Akira sella el pacto.

Ahora (creo) vemos el hermoso opening XD

Ya en la tarde, en su pieza, Akira reflexiona sobre el primer deseo que deba escribir. Tiene sus prioridades: 1. ser rico, 2. tener una novia adorable (LOL no te viene XD), 3. ser un mago (LOL eso si es genial XD) Pero cuando va a escribir su primer deseo (ser rico), es detenido por Notton. Resulta que no puede escribir ningún deseo que no sea sexual (q conveniente igual XD) Así que para probar, Notton le sugiere que escriba un deseo con personas cercanas a él.

Y aquí vienen las opciones XD Decido irme con Kouki (el hermano) para comprobar mi teoría de que es medio yandere XD Así que elijo la opción de que Kouki te lama las piernas XD Cuando termina de escribir, Notton le dice que tiene q ir a dormir para poder juntar energía para cumplir su deseo.

A la mañana siguiente, Akira está soñando con una mujer que le hace cosas XD (q es uke este tipo XD) Pero empieza a escuchar una voz de hombre en vez de mujer XD Despierta y, como decía el deseo, está Kouki sobre la cama, lamiendo sus piernas.



“Es que la cara durmiente de Akira es era adorable.”

Supuestamente lo estaba tratando de despertar (obvio ¬¬ XD) Akira se queja hasta que logra que se vaya, ahora que ya está bien despierto XD Luego de que se va, Akira se da cuenta de que ese era su deseo cumplido y de porque no pensó en un deseo con una mujer mejor .-. XD (es q todos tus cercanos son hombres pu u.u XD) Ahora confía en el poder de Notton =D Baja a desayunar y su madre trata de apurarlo para que vaya al colegio. Seiji ya salió de su casa, le informa ella. Notton le pide a Akira que lo lleve al colegio, pero luego de todas las clases, sólo se da cuenta de que es muy fome XD

Ahora debemos elegir un lugar al que ir. Elijo el living de su casa XD En los cajones encuentra cosas raras XD Muchas cosas raras ._. Notton le sugiere que son de su madre, para aquellas noches en que se siente sola XD Pero Akira le informa que también tiene padre. “Entonces papá le hace a la mamá…” (golpe XD Pobre Notton, Akira siempre le pega u.u XD) Se lleva una de las cosas: unos gachos para la ropa, con hilos XD

Después de cenar, Akira sube a escribir su nuevo deseo. “Haré que una chica de mi clase se desnude” (LOL) Pero Notton le indica, para la ira de Akira, que como el primer deseo fue con un hombre, ahora sólo puede desear cosas con hombres XD Luego de golpear a Notton (otra vez XD), le dice que entonces no va a pedir nada, xq no le interesa hacerlo con un hombre (ahora pu ¬¬) Notton trata de convencerlo de que desee algo igual, ya que si corta el contrato a la mitad, va a atacarlo una maldición XD Así que decide desear algo con su hermano de nuevo. Le echa la culpa a lo que pasó en la mañana. No puede evitar sonrojarse al pensar en Kouki. Escribe su deseo y Notton le desea dulces sueños XD (Diga lo que diga, Akira también está ansioso por mañana n.n XD)

Entremedio de la noche, Akira despierta con calor, lleno de sudor. De repente escucha la voz de Kouki, quien trae unos paños para secarle el sudor. Según él, como hace calor esta noche, se levantó para ver si estaba muy sudado y poder secarle el sudor. (Ajá ._. que hermano tan dedicado XD) Así que su deseo se está cumpliendo: su hermano lo está toqueteando XD

En la “conversación” que se forma, Akira (tsunderemente) le insinúa a Kouki que debería preocuparse más de su novia que de él, ir a buscarla de vez en cuando. Con la respuesta de éste (que parece que ni le importa mucho su novia) confirma que sí tiene una novia y no era todo invención de su madre XD

La voz de Akira lo pone extraño (xq suena adorable), pero sigue con su actitud de buena persona (estafador!! O_O te sacaré tu máscara aunque sea lo último que haga ¬¬) Aun cuando encuentra la cosa que se trajo Akira del living XD Y aun cuando empieza a torturar los pezones de su pequeño hermanito con esas pinzas, tirándolas con los hilos. Mientras le hace daño, lanza una frase como por debajo. “Querías que alguien usara esto contigo, ¿cierto? Cuando imagino que alguien más haciéndote esto…” (y suena peor por el tono tan tranquilo con que lo dice o.o)





Finalmente sucumbe a los ruegos de Akira porque ya no siga, y lo suelta. Y se va a dormir ._. (FAIL XD)

Al otro día, Akira se levanta y va a desayunar, para ver que su hermano salió temprano. Con su novia, para su malestar. Saluda a Notton y conversan de cómo el deseo se hizo realidad. (de nuevo Notton comenta de lo ero que es Akira y recibe un golpe XD Hace sus cosas del día y en la noche decide que no pedirá un deseo para el día siguiente, ya que va a ser domingo y quiere “descansar” XD Así que Notton también va a descansar. Como no tiene que dormirse temprano, Notton le pide que jueguen juntos. Pensando que un cuaderno no sería rival para él, Akira se niega en un principio, pero ante tanto ruego acepta XD

Día 4

Notton le pide a Akira en la mañana que salgan juntos. Decido ir al parque (ya que Notton dice q hay buen clima XD) Ya en el parque, Notton le pide que se balanceen en los columpios (lo cual se vería super chistoso XD) Akira se queja de que hay muchas parejas ¬¬ Ahí se encuentra con Kouki, que está tan forever alone como él XD (tienes que ser muy forever alone para ir con un cuaderno parlante al parque XD) Dice que salió con unos amigos a comprar y que él se quedó ahí paseando solo. De ahí (del forever alonenismo XD) nace la pregunta de que si Akira tiene novia. Y no, como ya suponía XD “Pero podrías tener una en cualquier momento, con lo adorable que eres.” Akira le dice Bro-con y él no lo niega XD

Akira le dice que no está enojado por lo de anoche y se quedan conversando. Kouki le dice que está feliz de poder conversar con él. Desde hace un tiempo casi no hablan. Akira le dice que él es tan perfecto, porque cuando estaban pasando por un mal momento en la familia, él causaba problemas y Kouki no. Éste le dice (de nuevo por lo bajo) que él es peor persona. Luego cambia de tema, diciendo que Akira es un muy buen hermanito (aww)

Por alguna razón, Kouki le pregunta si ha besado a alguien. Akira tiene que admitir que no, aunque Kouki sabe que intento besar a una niña a la puerta de la casa XD Su hermano se le acerca mucho, le dice que no se mueva y… Akira le golpea la cara ._. XD Se disculpa, aunque fue culpa de Kouki por acercarse tanto. Le revisa la cara y ve que tiene un chichón que está empezando a crecer o.o XD Kouki le pide que haga lo mismo que él hacía cuando eran chicos. Akira le hace caso (avergonzado) y le lame la herida.





Kouki se decepciona cuando termina porque fue muy corto u.u XD Akira se averguenza y dice que se va a ir a casa (ya es la tarde). Kouki decide quedarse ahí y poco más, pero al ver que Akira no se va, se extraña. “Volvamos juntos…” (aww) Kouki se pone feliz por su sinceridad tsundere (XD) y se devuelven juntos.

En la noche, después de disfrutar de la brisa nocturna (XD), Notton le dice a Akira si va a pedir un nuevo deseo. Decido ser infiel y escojo a Masaomi para el deseo (gracias Dani por llevarme por el mal camino ¬¬ en realidad solo reforzaste mi decisión XD) Akira decide hacer que Masaomi se vista de enfermera (the fuck o.o XD) Ahora hay que esperar hasta mañana…

Día 5

Akira llega tarde a la escuela XD Notton le dice q como el clima está lindo, falten a clases y vayan a holgazanear a la enfermería (q tiene ver con el clima eso?? ._.) Trajo dulces =D A Akira le da flojera ir a clases, así que le hace caso. Cuando van por las escaleras, escucha la voz de un hombre. Entra en la enfermería y encuentra a Masaomi. Sep, con traje de enfermera ._. XD He aquí la explicación: el doctor de la escuela vio que muchos alumnos faltaban a clases y se quedaban a pasar el rato en la enfermería, fingiendo malestares o así no más. Así que las enfermeras que se quedaron a cargo retenían ese día a los irresponsables y (por gustos suyos, no por orden del doctor) decidieron vestirlos de enfermeras también XD Masaomi fue el único que cayó hasta ahora, pero parece muy orgulloso de lo bien que se ve con esa ropa (se ve wtf xD)

Para que no lo atrapen a él también, Akira finge dolor de cabeza. Masaomi decide que, como es una enfermera en ese momento, él lo va a revisar, y se lo lleva a una camilla detrás de unas cortinas. Las enfermeras salen de la pieza para “dejarlos solos” XD Masaomi se le acerca demasiado y le revisa la temperatura. “Parece que no tienes fiebre.” Akira se pone rojo, imaginando cosas con la situación XD Y el otro se da cuenta. “¿Por qué te pones rojo? ¿Qué creíste que iba a hacerte? ¿Creías que iba a besarte? 1313” Akira se enoja y se va, aun con la cara roja. En la puerta, afuera, encuentra a las enfermeras que “no querían espiarlos” XD

En la noche, Akira decide no pedir un deseo para mañana, ya que va a ser feriado y quiere descansar. Notton entonces le sugiere (super disimuladamente XD) que deberían salir juntos al otro día =D Akira acepta y Notton se va a dormir (a las 8 PM ._.) Akira se queda leyendo unas revistas.

Día 6

A las 6 de la mañana, Akira se despierta con Notton saltando sobre él XD Akira se enoja, pero en la discusión se le van las ganas de dormir. Entonces decide hacerle caso y salir con él. Hay que elegir un lugar para ir. Yo elijo la Conbini (Convience Store~~ (8) XD) Notton le dice que si van a ir ahí le tiene que comprar helado. “No ¬¬”

Ya en la conbini, Notton trata de hacer que Akira compre varias cosas innecesarias, que este devuelve a los estantes, molesto. Entre todas esas cosas, Notton encuentra una cámara digital.

Akira: ¿Para qué quiero eso?
Notton: Ya sabes, se puede usar para muchas cosas…
Akira: Mejor no quiero saber. Viniendo de ti, no puede ser nada bueno ¬¬ (LOL XDDD)

Insiste en que tiene que llevarla y comienzan a pelearse. A la gente le llama la atención ver a un estudiante discutiendo con un cuaderno (LOL) y, para que no se note nada y para dejar de hacer el ridículo, termina comprando la cámara.

De camino a casa, Akira sigue molesto. ¿Por qué? Porque ya tenía una cámara digital XD “Conseguiste una cámara =D” (eso dice la narración XDDD)

Al llegar la noche, Akira no quiere escribir ningún deseo, para molestia de Notton. Le insiste por un rato, llora, es golpeado, pero Akira se va a dormir igual.

Pasan los días y Akira no quiere pedir nada. Notton se empieza a desesperar y llega un momento en que trata de escribir él mismo un deseo. Akira se enoja más y trata de prenderle fuego XDD Y pantallazo negro o.o ENDING No. 21

LOL y ese fue mi primer intento de jugar Miracle Notton. Seguro que por infiel no me salió nada u.u Te maldigo, Daniela, te maldigo!!! *con voz de Zim* Puxa, será. Empezaré a usar guía para sacar rutas más decentes u.u XD Bye~



jueves, 11 de febrero de 2010

[Fanfic] Naruto - Niebla

“Niebla”


Sólo un poco más. Un poco más y la descomunal serpiente frente a ella caería rendida al suelo. Pero sería junto a ella, porque ya casi no le quedan fuerzas para tenerse en pie. Su ropa rasgada le estorba a la hora de buscar sus armas y su borrosa vista no le ayuda para nada. Tanteando a ciegas logra encontrar el último shuriken bañado en veneno. Con eso sería suficiente. Se prepara para lanzarlo, pero no logra enfocar bien los ojos en el objetivo. Muy tarde, la serpiente ya se ha recuperado del anterior golpe y se lanza segura a destrozar su cuerpo. Es el final…

Pero al cerrar los ojos, no llega nunca el final que esperaba. Los abre sólo para encontrar la espalda de ese chico frente a ella. Sus cabellos negros están un poco manchados de rojo por la sangre de la serpiente que acaba de derrotar. Otra vez la ha salvado. “Sasuke-kun…”

Sin decirle nada, le presta su hombro para que se apoye al caminar. Deben alejarse de ahí lo más rápido posible y tratar sus heridas. Si permanecen ahí, lo más probable es que lleguen más serpientes al sentir el olor de su compañera muerta. Al caminar, la chica de cabellos rosados puede sentir el débil latir del corazón del otro tan cerca de sus oídos. “No se… altera para nada…” Aprieta los puños sin pensar.


Llevan toda la noche caminando y cuando los rayos del sol comienzan a aparecer en el cielo nublado, el de cabellos negros decide que ya están a salvo. Ese lugar rodeado de niebla los escondería bien por un tiempo. Se sientan en el suelo lleno de charcas del agua de lluvia a descansar. Él procede de inmediato a tratar con eficacia sus heridas. Sin embargo, sus ojos no la ven. Hay algo más en su mente. Algo distante, algo que no es ella. Muerde su labio inferior sin pensar, sacándose sangre.

Ya han pasado tres meses desde que esto comenzó. Él había elegido irse con el hombre que controla a las serpientes y ella había decidido seguirlo, aun cuando no tenía nada que ver en el asunto y sólo pondría su vida en riesgo. Lo había decidido. Dejó todo atrás con tal de seguirlo a él. Algo que el tonto rubio no había logrado. Eso era su orgullo y lo que supuestamente la tenía un nivel más arriba en el corazón de su amado de cabellos negros.

Y sin embargo ahí estaban, sin que él reaccionase de ninguna manera con su presencia. Tres meses y aun nada. Él la protegía siempre, porque en el fondo la estimaba. Pero no era nada más que eso. ¿Por qué? Primero pensó que era por su deseo de venganza, que le consumía el corazón. ¿Por qué? Ahora sabe la verdadera razón. ¿Por qué? Porque sus ojos siempre trataban de ver por entre la niebla, buscando a ese tonto chico rubio. Su mano se posa sobre su kunai…

¿Acaso lo que había hecho no significa nada para él? Sus ojos y su corazón sólo responden a ese otro. “¿…Por qué…?” Ese cabello rosado, que había dejado crecer nuevamente para agradarlo a él, le estorba en los ojos. Pero hay algo más que no la deja ver. “¡No quiero! ¡No quiero que mires a la nada! ¡Mírame! ¡Estoy frente a ti!” Es lo que le gustaría gritarle. Pero aunque lo hiciera, no la escucharía. Está atrapado en su propia niebla…

En un momento lo rodea con sus brazos y apega su cuerpo contra el de él. Oye el latir de su corazón una vez más, ahora cercano a su pecho. Aun nada. Él le susurra que si le duelen mucho las heridas, y le pide perdón…

- Me duele… Sí, me duele… - esconde su rostro en el hombro de su compañero.
- Lo siento. - le dice simplemente, aun cuando su voz no suena culpable en lo absoluto.

“No me pidas perdón si no lo sientes. No son las heridas lo que me duele… Pero sí es tu culpa…”

La niebla que los rodea se apodera de su corazón y se refleja en sus ojos vacíos. En un movimiento rápido, casi imperceptible, su kunai se desliza por ese blanco cuello que tanto le gusta. La roja sangre mancha su rostro ensombrecido. Con una sonrisa y un tono infantil susurra su nombre…

- Sasuke-kun…

.

[Fanfic] Guilty Gear: Eddie's Story

“2:00 am”



Llegué a esa habitación como siempre. A la misma hora, 2:00 am. La luz de la luna se cuela por entre las cortinas de seda, las que son elevadas por el viento nocturno, al que tú le permitiste entrar. Esa invitación también va para mí. Sabes que vendré a tu recámara, y entraré como un ladrón por tu ventana. Sabes que esto es malo para tu salud mental, pero aun así sigues dejando abierto por las noches, llamándome a caer en pecado contigo una vez más. Ese delicioso pecado.

Veo tu esbelta silueta sobre la cama de sábanas negras, aquella que solía pertenecer a ese hombre y en la cual te acostabas con él. Ahora soy yo quien ocupa su lugar a tu lado. Me esperas detrás de las cortinas de la cama, nervioso como siempre. Entro en ese recinto cerrado y poso mi cuerpo sobre el tuyo. Siento tu piel arder contra la mía. Has anhelado este momento todo el día y ahora no puedes más. Desbordas deseo por este cuerpo. Mi cuerpo. Su cuerpo.

"Zato-sama…"

Tu voz suplicante resuena al chocar con las paredes. El sonido se queda dentro, en esta habitación que esconde nuestro secreto. Tomo tus labios de improviso, adentrando hábilmente mi lengua dentro de tu boca. Te oigo gemir entre los hambrientos besos de los que eres presa. Yo también deseo tu cuerpo, aquí y ahora.

Me despojo de mis apretadas ropas negras, las mismas que usaba ese hombre. No necesito tratarte bien ni ser dulce contigo. Tú eres el esclavo de ese hombre desde hace años. El perro de Zato. Aun con todo, las cosas están bien así. Soy un demonio y, por ende, vivo sólo de los pecados de los humanos, del sexo y el deseo. Vivo de tu anhelo por un hombre que ya no existe. Eres un humano estúpido. Zato jamás volverá. Te estás entregando a una ilusión. Yo no soy… Yo no soy Zato.

La rabia que invade mi ser se manifiesta en la forma brusca en que te posiciono boca abajo. Lo siento, pero está en la naturaleza de un demonio ser violento. ¿Te das cuenta de que yo no soy quien buscas? No, claro que no. Si lo hicieras, no permitirías que esto pasara. Siempre tan fiel a tu amo… Eres un encanto. Quiero tenerte para mí. Sólo para mí…

Te oigo gritar cuando penetro en tu cuerpo sin preparación. Es… simplemente delicioso. La estrechez de tu cuerpo, los sonidos que escapan de tus labios… Acaricio con mis manos tu abdomen, hacia abajo, hasta llegar a tu entrepierna. Sus manos… Te oigo gemir por el placentero contacto. Más fuerte aun cuando comienzo a moverme dentro de ti. Esa calidez que me vuelve loco. Tanto como para poseerte de esta manera, en este lugar. Un extraño sentimiento se apodera de mi pecho. ¿Qué será? Hace meses que se hace presente, todas las noches, todas estas veces…

Me doy cuenta una vez más. Pierdo el control una vez más. De la espalda de este cuerpo que no es mío se desprenden cadenas negras que te envuelven por completo y no te dejan escapatoria. Siento como te tensas por el miedo. Porque sabes que volverá a pasar lo de siempre.

Las cadenas negras que desprendo se introducen en tu cuerpo, por debajo, entre tus labios… Envuelven tu hombría que se mancha de color blanco, mientras que por tus largas piernas corre un líquido rojo… A pesar del miedo y el dolor, no puedes dejar de correrte una y otra vez. Así de poderoso es el efecto que tiene la imagen, el tacto de este cuerpo en ti. ¿Por qué? ¿Por qué lo necesitas tanto como para llegar a esto, a esta… demencia? Gritas ese nombre repetidas veces, sin cansarte de llamarlo. Y aun cuando normalmente respondo a ese nombre, no es el mío. No es mi nombre el que llamas…

Las sombras se apoderaron de nosotros desde hace meses. No podías soportar la muerte de tu amo y yo no quería seguir soportando la abstinencia. Aun recuerdo tu imagen destrozada, llorando en una tumba solitaria que hiciste con tus propias manos. Tan frágil, tan exquisito… Fue en ese momento en que comenzó todo. Sentí que debía acercarme a ti y lo hice. No sé si fue un acierto o un error, pero fue el primer paso para hundirme más en la oscuridad. Y de pasó llevarte conmigo a los abismos de la locura.

Ya no hay vuelta atrás. Mis tentáculos se apoderan de ti una vez más, alzándote en el aire. Te oigo jadear por la presión sobre tus músculos. Aun con una de mis extensiones negras dentro de tu boca, tus gemidos pueden ser escuchados. Vuelvo a mover mis caderas contra las tuyas, rompiendo tu interior una vez más. ¿Cuántas veces habremos caído en esto? Son tantas que ya perdí la cuenta. ¿Cuántas veces te habré hecho daño de esta manera tan dulce? ¿Cuántas veces te habré hecho feliz con mi crueldad? ¿Por qué no me ves a la cara y me reconoces detrás de este rostro?

Descargo nuevamente mi semilla en ti. Te oigo gritar por el ardor que produce el semen en tus heridas internas. “¡Zato-sama…!” Buscas mi rostro con tus manos. Te siento acariciar mis mejillas con cuidado. De tus labios sale una declaración de amor, dulce y sincera, que no es para mí. “Lo amo… Lo amo tanto, mi señor…” Tus labios rozan los míos. Mis tentáculos te presionan contra este cuerpo de cadáver viviente.

- Yo no soy Zato, no me llames más por ese nombre… - te pido por enésima vez.
- Zato-sama… Zato-sama… - cubres de besos mis párpados. - Zato-sama está aquí, conmigo…
- No, no está. ¡No seas imbécil! ¡Él no va a volver!
- Zato-sama me ama… Zato-sama no me ha abandonado…
- ¡Él lo hizo! ¡Pero yo no…!

Tomo tu rostro entre mis manos. Por tus mejillas corren ríos de plata. Estás temblando débilmente entre mis brazos. ¿Cuántas veces más nos haremos daño? “Yo te amo… Eddie te ama…” Es lo que quería decir. Que soy yo quien no te ha abandonado. Que soy yo quien está a tu lado ahora.

“Zato es un tonto. No te aprecia como podría. Yo podría darle un uso mucho mejor a un esclavo tan perfecto como tú. Yo sí puedo complacerte. Ven conmigo.”

Esas fueron mis palabras al ir a buscarte a esa tumba. Quería tener un nuevo esclavo… No. Quería deshacerme esta soledad. Quería tener a ese chico adorable y fiel que siempre me seguía a donde fuera. Que me hacía sentir que era a mí a quien seguía. Que me hacía sentir que era lo más importante del mundo entero. El chico que sonreía y asentía a todo lo que decíamos (Zato y yo), aunque fuese sólo por él. Porque siempre quise que fuese para mí. Porque siempre desee poseer esa ternura…

Y es esa ternura la que ahora llora frente a mí. Es esa personita la que me abraza y me llena de besos, sonriendo con una mezcla de tristeza y felicidad insana. ¿Por qué no puedes verme? ¡Yo puedo complacerte! Tengo que resignarme a tratar de ocupar su lugar, aunque yo nunca sea yo de nuevo. “¡Zato ya no existe!” Me gustaría gritar para sacarte de esa mentira en la que vives, en la que yo te introduje…

“Lo siento… ¡Lo siento…!”

Enredo mis dedos en tus cabellos blancos. ¿Cómo es que Zato no te aprecia? ¿Cómo puede seguir viendo a otras personas, aun cuando ya te tiene a ti? Te estrecho entre mis brazos una vez más. Sollozas contra mi pecho. Los temblores de tu cuerpo comienzan a ser más suaves, para luego acabar completamente. Te has dormido abrazado a mí. ¿Cuándo fue que derretiste el hielo de mi corazón? Pasan las horas que quedan hasta el amanecer. Lo único que puedo hacer es acariciar tu cuerpo con cuidado y besar tu rostro…

Te posiciono sobre la cama al notar como entran los primeros rayos de sol. Beso tus labios por última vez. Ya no importa nada. Ya no hay solución. Estamos enfermos, tú y yo. No podemos correr de la locura. Me alejo de ti, pero ambos sabemos que volveré. Y que tú me estarás esperando aquí, como todas las noches.

Porque no puedes vivir sin tu amo, aunque sea una ilusión.

Porque ya no puedo vivir sin ti.

Volveré, como siempre, a las 2:00 am.

La hora en que volveremos a ser felices.

La hora en la que volveremos a sufrir.

[Fanfic] Guilty Gear: Dizzy's story

Dizzy's story: “Pequeña mujer vestida de negro”



Trata de concentrarse sólo en el sonido que producen sus pisadas. Entre todos los ruidos ensordecedores del ambiente, ese es el más beneficioso para su salud mental en ese momento. Si le pone atención al débil susurro del fuego, al claro sonido de los árboles y las casas cayendo tras ella, a las desesperadas voces de humanos que gritan y lloran entre las llamas que los consumen, cree que en cualquier instante perderá la cabeza. Otra vez perderá la cabeza. Los cadáveres de inocentes carcomidos, ardiendo, o aplastados por los edificios que se desploman. Palabras escupidas con amargura, con rabia, rencor, odio, miedo. Todas para ella. Todas esas vidas desapareciendo. Existencias borradas por ella. Sólo por una pequeña mujer vestida de negro.

Ya no puede más. Usó todas sus energías tratando de calmar a Necro y Undine. El resto fue empleado para huir del lugar. Huir del desastre que ha causado. Huir de sus culpas y sus miedos. Huir de la realidad, de la fría realidad que siempre la ha perseguido. Cae a la tierra, rendida. Es inútil. En el fondo de su corazón lo sabe. Sabe que es imposible que esos seres tan frágiles como el papel puedan convivir junto a ella. Trata de acercarse a ellos (Oh, ¿cuántas veces lo habrá intentado?) y al final siempre la ilusión se rompe en pedazos, como un cristal roto por la cruel verdad de su ser. Que ella es diferente a ellos. Que ella no es sólo una pequeña mujer vestida de negro.

Hasta que sucede lo inevitable. Esas personas no saben del poder que se esconde dentro de ella. Y cuando la tragedia comienza, la pequeña mujer vestida de negro queda sometida por ese poder, manejada por éste como una muñeca de trapo. El ángel de la muerte despierta una vez más para destruirlo todo. La gente maldice a esas alas, una blanca, la otra negra. Maldice la existencia de la pequeña mujer vestida de negro.

Finalmente ésta, al volver a ser ella misma, se encuentra sola, abandonada por el mundo. Y llora, llora desconsoladamente. Llora a pesar de que es lo que ha sucedido infinitas veces y ya debería haberse acostumbrado a la sensación. Llora porque quiere ser aceptada desde el fondo de su alma. Porque no quiere estar sola. Porque quiere ser amada. Porque nadie ama a la pequeña mujer vestida de negro.

"¿Por qué el amor sigue evadiéndome...?"

El suave susurro angustiado se pierde en el viento nocturno. El agua que cae de sus ojos penetra en la tierra. Pero hasta esto no nutre nada, no hace crecer nada. Hasta sus lágrimas no sirven para nada.

Oye las órdenes de los aldeanos a lo lejos. Mandan a que la busquen. Seguramente la quemarán viva luego de cumplir con ese objetivo. Y ella no mueve ni un sólo músculo. Tal vez sería mejor así. Que esa alma indeseada desparezca de una vez por todas. Así, el ángel de la muerte no volvería a despertar. Así, la pequeña mujer vestida de negro dejaría de respirar junto a él.

No, aún no puede dejarse morir. Algo en ella le dice que continúe. Con la poca fuerza que le queda y un esfuerzo sobrehumano, se arrastra hasta un gran árbol y se refugia entre sus raíces, las cuales la esconden y camuflan perfectamente. Un suspiro adolorido brota de sus sonrosados labios. Aún tiene una esperanza. Por más tonta e ínfima que sea, ahí está. Su espíritu se aferra a esa idea con fuerza. Es lo único que la mantiene viva. Tal vez sea algo egoísta pensar así, ya que sabe que, si ella sigue existiendo, muchísimas vidas podrían perderse.

Mas no puede evitarlo. Quiere ser amada. Por una sola vez, quiere experimentar ese sentimiento tan humano, aun si es probable que ella sea incapaz tenerlo. Aunque fuera un solo segundo en el que pudiera percibir que otro ser siente amor por ella, que la necesite y la desee, ella sería feliz. En ese momento, aun cuando se esfume al siguiente instante, ella se sentiría humana, necesaria. La pequeña mujer vestida de negro podría morir en paz, con una sonrisa en los labios. Tan humano, a pesar de que ella no se dé cuenta de este hecho. Un egoísmo puro y angelical.

"¿Dónde se encuentra el amor...?"

Pero por más que mire a su alrededor, en la oscuridad de la noche no hay nadie. Ni siquiera un animal que pueda oír sus sollozos, ver sus lágrimas, su apariencia devastada. Tan sólo la vegetación de ese bosque es testigo de sus lamentos. Hunde su delicado rostro en sus lastimadas rodillas. Antes se las había herido mientras corría. Tropezó y, naturalmente, estas se rasparon. ¿Por qué diablos es tan torpe? Ni para correr sirve. No es necesaria para nadie.

Probablemente sería mejor dejar de lado esa esperanza inútil. Olvidar que alguna vez su miserable vida existió. Ni a Necro ni a Undine les puede pedir ese favor. No la escucharían. Tiene que hacer algo ahora, antes de que se arrepienta de su decisión. No hay nadie. No hay nadie para ella. A pesar de que decenas de humanos la persiguen y la buscan en ese momento, no hay nadie para ella. Nadie.

"¡¡Dizzy!!"

Su nombre suena entre los árboles con fuerza, causando que algunos pájaros se asusten y salgan volando desde las copas de los árboles. Puede ver una luz que destaca entre las sombras, acercándose rápidamente hasta ella. Lo raro es que es una luz de color negro. Sólo su piel es muy blanca, y sus ojos parecen dos rubíes que ahora la miran con ternura. Esa voz... Nunca su nombre había sonado tan dulce.

En el rostro sorprendido de la chica caen nuevas lágrimas, esta vez cargadas de un sentimiento diferente. Ahí está. En el rostro contrario aparece una mueca de dolor. ¿Sus lágrimas podían hacerlo sufrir? Una sonrisa débil se asoma. Es imposible. Pero aun así, luego de mirarla extrañado, ese chico luminoso le sonríe de vuelta con afecto, y acaricia suavemente sus cabellos. ¿Cómo no se había percatado de su presencia? Recuerda que lo oyó atacar a la gente que la perseguía, descargando brutalmente su odio por los humanos y protegiéndola contra todo daño. Pero no le puso atención. Estaba sumergida en sus pensamientos depresivos, y con ello no logró verlo.

Mas ahí está, frente a ella, extendiéndole una pálida mano para ayudarla a levantarse. Sí hay una esperanza. Sí hay alguien que está dispuesto a destruirlo todo con tal de protegerla. Ahí frente a ella, durante todo este tiempo.

Con una sonrisa y la cara empapada, toma entre sus manos esa cuerda de salvación y se pone de pie. De inmediato se siente rodeada por unos fuertes brazos masculinos. Nunca más la dejaría sufrir sola. Está segura de esto. Lo sabe, aun cuando él respeta el silencio. Lo sabe por la calidez que invade su corazón. Sus ojos se cierran cansados. El agua atrapada en ellos se secará ahí y no volverá a caer. Por primera vez en su vida percibe ese sentimiento que tanto añoró.

"Aun cuando siento que ahora podría morir de felicidad... Por favor, Dios, ¿me dejarías vivir a su lado un tiempo más?"

Por primera vez, la pequeña mujer se viste de blanco.

Guilty Gear One-Shot :D

Aquí estará la lista con los links para cada uno de los one-shot por persona que pienso escribir de Guilty Gear. No los voy a escribir en orden, les aviso:

1) Sol Badguy

2) Ky Kiske (medio planeado)

3) May

4) Millia Rage

5) Zato-One

6) Potemkin (de él sí que no se que escribir O.o)

7) Chipp Zanuff

8) Faust

9) Axl Low (Immortal Disease)

10) Testament (idea)

11) Baiken

12) Jam Kuradoberi

13) Johnny

14) Anji Mito

15) Venom (medio planeado)

16) Dizzy (Pequeña mujer vestida de negro)

17) Eddie (2:00 am)

18) Slayer

19) I-no

20) Zappa (idea)

21) Bridget

22) A.B.A (idea)

23) Robo-Ky (medio planeado)

24) Kliff Undersn

25) Justice

26) Sin Kiske